La provincia de Alberta anunció que modificará su legislación para permitir que las víctimas de imágenes íntimas falsas generadas con inteligencia artificial puedan demandar a quienes las creen o difundan, en un intento por responder al rápido avance de los llamados deepfakes.
El ministro de Tecnología, Nate Glubish, indicó que estas imágenes pueden causar daños graves a las personas afectadas y que los cambios legales buscan crear una nueva capa de protección frente a este tipo de violencia digital.
La reforma ampliaría una ley existente para incluir explícitamente el uso de inteligencia artificial en la creación de contenido íntimo falso sin consentimiento, permitiendo a las víctimas iniciar acciones civiles contra los responsables. Además, la normativa también podría extenderse para cubrir grabaciones de audio manipuladas.

Respuesta legal ante nuevas formas de violencia digital
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación por el uso de tecnologías de inteligencia artificial para generar contenido íntimo falso, una práctica que ha expuesto vacíos en las leyes actuales sobre privacidad y protección digital.
En muchos casos, la legislación vigente no contempla de forma específica este tipo de contenido, lo que limita las herramientas legales disponibles para las víctimas. Expertos han advertido que, aunque existen normas contra la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, el avance de los deepfakes plantea nuevos desafíos regulatorios.
El gobierno provincial considera que permitir demandas civiles podría ofrecer una vía más directa para que las personas afectadas busquen reparación, al tiempo que actúa como un elemento disuasivo frente a la creación y difusión de este tipo de material.
La propuesta forma parte de un esfuerzo más amplio por parte de autoridades en Canadá y otros países para adaptar sus marcos legales a los riesgos asociados con la inteligencia artificial, especialmente en lo relacionado con la privacidad, la reputación y la seguridad de las personas en entornos digitales.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





