“Stop Mass Immigration”: lo que pasó en Nathan Phillips Square y por qué la conversación que dejó no ha terminado

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El 10 de enero de 2026, entre 200 y 300 personas se reunieron frente al Ayuntamiento de Toronto bajo la convocatoria del Canada First Movement. Pedían detener la “inmigración masiva”, cerrar las fronteras e iniciar “deportaciones masivas”. Unos 150 contra-manifestantes respondieron al llamado. La policía intervino. Al final del día había ocho detenidos y 29 cargos. Pero la conversación que dejó ese sábado sigue abierta.

¿Qué es el Canada First Movement y qué argumenta?

El movimiento fue fundado en 2024 por Joe Anidjar, con base en Toronto. Sus cuatro pilares declarados incluyen la protección de “la cultura, tradiciones e identidad canadiense” frente a lo que describen como “inmigración masiva sin verificación”. Anidjar ha dicho públicamente que no está “en contra de los inmigrantes” sino que quiere “desacelerar el ritmo” de llegadas. “Cuando permites que millones de personas lleguen de todo el mundo, eso pone presión sobre nuestros recursos”, ha argumentado en declaraciones a medios.

El argumento de fondo que moviliza a este movimiento, y que resuena más allá de sus filas, es que el volumen de inmigración de los últimos años ha desbordado la capacidad del país para absorberlo: vivienda, hospitales, escuelas, mercado laboral. Este argumento tiene una base empírica parcial: Canadá recibió más de un millón de nuevos residentes permanentes entre 2022 y 2023, en un momento en que la crisis habitacional y las listas de espera en salud ya eran graves. Esa tensión real es lo que convierte una discusión de política pública legítima en un terreno fértil para grupos que usan un lenguaje que va mucho más allá del debate de cupos.

¿Quiénes salieron al frente y qué decían?

Los contra-manifestantes representaban un espectro amplio: Community Solidarity Toronto, la Urban Alliance on Race Relations, el Toronto East Anti-Hate Mobilization (TEAM), miembros del Consejo del Trabajo de Toronto y York, y grupos identificados con Antifa. Su posición central es que el Canada First Movement no busca un debate de política migratoria — busca normalizar la hostilidad hacia comunidades específicas. Señalan que consignas como “deportaciones masivas” y “cerrar fronteras” no son propuestas de política pública. Son declaraciones de amenaza dirigidas a personas que viven aquí, muchas de ellas de manera legal, y desde hace décadas.

Los concejales Neethan Shan y Paula Fletcher se sumaron antes del evento a una conferencia de prensa junto al Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses y la Urban Alliance para denunciar el racismo y la xenofobia. La ciudad no prohibió el evento, en Canadá la libertad de expresión protege estas manifestaciones, pero sí tomó posición institucional.

¿Qué pasó exactamente ese día?

Los reportes de la policía describen altercados entre los dos grupos. Ocho personas fueron detenidas con un total de 29 cargos. La policía no especificó públicamente si los arrestados provenían del grupo de manifestantes, del de contra-manifestantes, o de ambos. No fue un episodio aislado: meses antes, una protesta de Canada First en Christie Pits terminó con los manifestantes siendo escoltados fuera del parque por la policía, después de que los contra-manifestantes los superaran en número.

¿Qué significa esto para la comunidad latina en Toronto?

Para muchos inmigrantes latinoamericanos que viven en esta ciudad, la existencia de movimientos como Canada First no es una sorpresa, pero sí un recordatorio incómodo de que el debate migratorio en Canadá está cambiando de temperatura.

Hay una diferencia importante entre cuestionar el volumen de inmigración como política, algo que hoy hacen personas de todo el espectro político canadiense y movilizar esa preocupación con el lenguaje de las deportaciones masivas y el cierre de fronteras. El primero es un debate que merece tenerse. El segundo convierte a los inmigrantes que ya están aquí en el problema. Y cuando eso ocurre en Nathan Phillips Square, con carteles y altavoces, la pregunta que muchos integrantes de la comunidad latina se hacen no es teórica: están hablando de personas reales que conocen, de vecinos, de familia.

La respuesta de Toronto fue salir a la calle. Eso también dice algo.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

 

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