El 25 de mayo, Olivia Chow anunció formalmente que busca un segundo mandato como alcaldesa de Toronto. Su principal rival es Brad Bradford, concejal del distrito de Beaches-East York. La elección es el 26 de octubre. En una ciudad donde más del 50% de la población nació fuera de Canadá, quien gane esa elección toma decisiones que afectan directamente la vida cotidiana de cientos de miles de inmigrantes: transporte, vivienda, servicios sociales, y el tono con que la ciudad se relaciona con quienes llegan.
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¿Qué ha hecho Chow y qué propone para su segundo mandato?
Chow llegó a la alcaldía en 2023 con una plataforma centrada en vivienda asequible, transporte público y protección a los inquilinos. En su primer mandato firmó el acuerdo tripartito para el Waterfront East LRT — tres mil millones de dólares para conectar el este del frente costero y habilitar 75,000 nuevas viviendas. Impulsó la expansión del Fair Pass, el programa de tarifa reducida del TTC para personas de bajos ingresos. Y respaldó la construcción de nuevas unidades asequibles en Regent Park y otras zonas de la ciudad.
Como hija de inmigrantes hongkoneses, Chow ha mantenido la posición de Toronto como ciudad santuario: los servicios municipales no preguntan por el estatus migratorio de quien los solicita. Eso cubre refugios, programas de la ciudad y servicios sociales. Para familias latinas con documentación irregular o en proceso de regularización, esa política tiene un peso concreto.
Su campaña para el segundo mandato se construye sobre ese historial. La plataforma completa aún no ha sido publicada, pero sus prioridades declaradas siguen siendo la asequibilidad y el transporte público.
¿Qué propone Bradford?
Bradford resume su campaña en tres palabras: crimen, congestión y costo. Su enfoque es lo que llama “regreso a lo básico” — priorizar servicios municipales fundamentales antes que grandes proyectos de transformación urbana. Se presenta como una opción de gestión más pragmática y menos ideológica.
En seguridad del TTC, tiene un plan específico llamado SafeTTC Now: puertas de plataforma en las estaciones del metro, señal de celular en los túneles, más patrullas de seguridad y una nueva agencia de atención en salud mental para personas en crisis. Son propuestas concretas que responden a preocupaciones reales de los usuarios del sistema — especialmente en líneas donde los incidentes de seguridad han aumentado.
En vivienda, Bradford respaldó permitir la conversión de casas unifamiliares en multiplexes de baja altura como mecanismo para aumentar la oferta sin grandes intervenciones del sector público. No ha presentado posiciones sobre ciudad santuario ni sobre servicios específicos para comunidades inmigrantes.
¿Qué dicen las encuestas?
El sondeo más reciente publicado da a Chow un 44% de intención de voto frente al 26% de Bradford, con un 16% para Doug Ford — el premier provincial, cuya candidatura es especulativa. La diferencia entre los dos principales candidatos es significativa, pero la campaña apenas comienza formalmente: las inscripciones cierran el 21 de agosto y los debates principales ocurrirán en septiembre y octubre.
¿Qué tiene más peso para la comunidad latina de Toronto?
Depende de qué aspecto de la vida cotidiana se pone en primer plano. Quienes usan el TTC a diario, acceden a servicios sociales municipales o viven en situación migratoria incierta tienen más en juego con un gobierno que mantiene el Fair Pass y la condición de ciudad santuario. Quienes priorizan la seguridad en el metro, la reducción del costo de vida y la eficiencia en la entrega de servicios básicos encuentran en Bradford una propuesta diferente.
Lo que está claro es que el 26 de octubre no es una elección solo para quienes nacieron aquí. Es una elección en la que la comunidad inmigrante de Toronto — que es, literalmente, la mayoría de la ciudad — tiene voto y tiene peso. La pregunta es cuántos van a usarlo.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





