Carney y Smith firman el acuerdo energético que Canadá esperó décadas

0
1

El primer ministro Mark Carney y la premier de Alberta, Danielle Smith, sellaron el 15 de mayo un acuerdo histórico que abre la puerta a la construcción de un gasoducto hacia la Costa del Pacífico. La obra podría iniciar en septiembre de 2027 y representaría la mayor expansión de infraestructura energética en generaciones.

¿Qué incluye el acuerdo?

El pacto establece que Alberta deberá presentar una propuesta formal al gobierno federal antes del 1 de julio, y Ottawa designará el proyecto como de interés nacional antes del 1 de octubre. El oleoducto tendría capacidad para transportar más de un millón de barriles diarios hacia Japón, Corea del Sur, China e India, diversificando las exportaciones canadienses y reduciendo la dependencia del mercado estadounidense.

¿Qué pasa con el precio del carbono?

El acuerdo vincula la aprobación del gasoducto al avance del proyecto Pathways, la mayor iniciativa del mundo en captura de carbono. A cambio, el precio industrial del carbono en Alberta subirá de forma más gradual: llegará a 130 dólares por tonelada en 2040, en vez de 2030. La industria estima que esto le ahorrará unos 250,000 millones de dólares hasta 2050.

¿Quién va a construirlo?

Ese es el punto que aún no está resuelto. Hasta ahora no hay empresa privada definida como proponente, ni ruta oficial confirmada. Tampoco se han completado las consultas con comunidades indígenas ni con la provincia de Columbia Británica, pasos que son obligatorios antes de iniciar cualquier construcción. El petróleo no fluiría antes de 2033 o 2034.

¿Por qué importa esto para los hispanos en Canadá?

Miles de trabajadores latinos están empleados en el sector de la construcción y la energía en Alberta. Un proyecto de esta magnitud crearía miles de nuevos puestos de trabajo en los próximos años: operarios, soldadores, conductores, técnicos y personal de logística. Para las familias hispanas en Edmonton y Calgary, el horizonte laboral se amplía considerablemente.

La reacción al acuerdo fue mixta: los trabajadores del sector energético lo celebraron, mientras los grupos ambientales advirtieron que no es suficiente para cumplir las metas climáticas de Canadá.

Como suele suceder, este tipo de acuerdos traen aprobación, como desaprobación desde distintos sectores. Mientras el sector ambientalista mira con atención como se lleva a cabo este proyecto, miles de trabajadores de la región, esperan con ansias que se empiece a desarrollar un proyecto que con seguridad va a dar a empleo a muchos. El Gobierno hace  una de las apuestas más grandes en infraestructura de los últimos tiempos.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here