Un número creciente de mujeres está optando por tener hijos más tarde en la vida, una tendencia que se consolida en varios países occidentales y que también se refleja en Canadá, donde la edad promedio de la maternidad ha ido en aumento durante las últimas décadas.
De acuerdo con expertos en salud, los embarazos en mujeres mayores de 35 años, conocidos como de “edad materna avanzada”, son cada vez más comunes. Aunque la mayoría transcurre sin complicaciones, sí presentan mayores riesgos en comparación con embarazos a edades más tempranas.
Entre las principales complicaciones asociadas se encuentran la hipertensión, la diabetes gestacional, mayores probabilidades de cesáreas y un aumento en el riesgo de anomalías genéticas en el bebé. También se incrementa la posibilidad de embarazos múltiples y problemas relacionados con la placenta.
A pesar de estos riesgos, especialistas subrayan que la gran mayoría de mujeres mayores de 35 años puede tener embarazos saludables con el seguimiento médico adecuado y una buena preparación previa.

Recomendaciones clave para un embarazo saludable
Los expertos coinciden en que la preparación antes del embarazo es fundamental para reducir riesgos. Mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física regular y evitar hábitos perjudiciales como el consumo de tabaco son algunas de las principales recomendaciones.
Asimismo, se enfatiza la importancia de controlar enfermedades crónicas antes de la concepción y acudir a chequeos médicos regulares. La atención prenatal juega un papel crucial durante el embarazo, incluyendo ecografías tempranas y pruebas para detectar posibles anomalías cromosómicas.
Durante las etapas avanzadas del embarazo, el monitoreo del crecimiento del feto y el estado de la placenta permite identificar posibles complicaciones a tiempo. Además, el seguimiento médico continuo ayuda a reducir riesgos durante el parto, donde las tasas de cesáreas tienden a ser más elevadas en mujeres de mayor edad.
La tendencia a retrasar la maternidad responde a diversos factores sociales y económicos, como el acceso a la educación, la participación laboral y cambios en los proyectos de vida. En Canadá, la edad promedio al tener el primer hijo ha alcanzado niveles históricos, reflejando este cambio en las decisiones reproductivas.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





