Las provincias del Atlántico registran las mayores esperas para atención especializada

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Los pacientes del Atlántico canadiense enfrentan los tiempos de espera más prolongados del país para recibir atención médica especializada, según nuevos datos del Instituto Fraser. En el caso de la Isla del Príncipe Eduardo, las demoras se acercan a un año completo entre la derivación desde la atención primaria y el inicio del tratamiento. 

Una encuesta nacional aplicada a más de 1.500 médicos especialistas indica que el tiempo medio de espera en Canadá es de 28,6 semanas, la segunda cifra más alta registrada hasta ahora, aunque levemente inferior a las cerca de 30 semanas reportadas en 2024. Pese a esta leve mejora, las provincias del Atlántico continúan encabezando el listado de mayores retrasos: Nuevo Brunswick registra cerca de 61 semanas; la Isla del Príncipe Eduardo, alrededor de 50; Nueva Escocia, unas 49; y Terranova y Labrador, aproximadamente 43 semanas.

Factores estructurales y capacidad limitada

De acuerdo con el análisis del instituto, los extensos tiempos de espera reflejan problemas estructurales de larga data. Parte de la presión actual se atribuye a decisiones adoptadas en la década de 1990, cuando se limitaron las plazas en las facultades de medicina y los puestos de residencia ante el temor de un exceso de profesionales. A ello se suma la complejidad de los procesos de aceptación y recertificación de médicos formados en el extranjero, lo que ha restringido aún más la oferta de personal sanitario.

El resultado es un sistema con alta demanda, recursos humanos insuficientes y cuellos de botella que se extienden desde los hospitales hasta los centros de cuidados de larga duración. En particular, cuando pacientes que ya no requieren hospitalización no pueden ser trasladados a estos centros, se reduce la disponibilidad de camas y se generan retrasos adicionales en emergencias y cirugías programadas.

En respuesta, las autoridades sanitarias de la Isla del Príncipe Eduardo han planteado como objetivo la contratación de 60 médicos en 2025. Hasta octubre se habían incorporado 28 profesionales, tras 41 contrataciones realizadas en 2024. La provincia también ha ampliado las plazas de formación y prácticas clínicas mediante una asociación con la Universidad de Dalhousie y prevé que la nueva escuela de medicina de la Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo refuerce la fuerza laboral local a mediano plazo.

El debate sobre cómo reducir las listas de espera sigue abierto. Mientras algunos análisis proponen reformas más profundas, incluyendo cambios en los mecanismos de financiamiento hospitalario y la incorporación de herramientas públicas y privadas, otros advierten que la creación de un sistema paralelo podría afectar la equidad y debilitar al sistema público. Pese a las diferencias, existe consenso en que sin un aumento sostenido del personal y de la capacidad instalada, los largos tiempos de espera difícilmente disminuirán en el corto plazo.

Redacción de: Karen Rodríguez A.