Los datos recientes de Estadísticas Canadá que mostraron un aumento de la inflación en septiembre, han llevado a los conservadores a exigir a las autoridades de Ottawa, medidas urgentes para contrarrestar la subida de los precios de los alimentos y del costo de vida.
Según las cifras de la agencia pública de estadísticas, los consumidores canadienses desembolsaron en septiembre, un 4% más para adquirir sus alimentos, si comparados los valores a los del mismo mes, del año pasado. En agosto, dicho incremento alcanzó el 3,5%.
Estos sucesivos aumentos han desencadenado una serie de reclamos por parte de políticos de oposición, quienes han pasado a cuestionar la capacidad del gobierno federal de trabajar eficientemente para que los canadienses puedan conseguir tener una vida más asequible.
Asimismo, los conservadores vienen sistemáticamente conminando al primer ministro Mark Carney a que cumpla sus promesas de campaña de reducir el costo de vida y que presente una agenda de asequibilidad para que todos puedan saber qué futuro les espera. El líder Pierre Polilievre, le pidió que en el próximo presupuesto, empiece a reducir los impuestos.
Carta de Pierre Poilievre a Mark Carney
El líder conservador, Pierre Poilievre le envió una carta el lunes, al primer ministro Mark Carney, en la que expuso las demandas de su partido, asimismo, atribuyó el incremento de los precios de los alimentos a algunos impuestos escondidos en dichos valores.
Poilievre explicó que impuestos al carbono industrial sobre los fertilizantes y la maquinaria agrícola, las regulaciones sobre el envasado de alimentos, así como la norma federal de combustibles y la propia inflación acaban siendo una suerte de impuestos para la gente.
No obstante, economistas dicen que no queda claro que las afirmaciones de Poilievre sean las principales responsables por la inflación alimentaria en el país. Deben considerarse algunos factores globales como el cambio climático, que están contribuyendo a una elevación general de los precios de los alimentos a nivel mundial, ponderaron.
La respuesta del gobierno
Para Steven Mackinnon, líder del gobierno en la Cámara de los Comunes, las exigencias de Poilievre de pedir un presupuesto asequible son absurdas. Añadió que a dos semanas de la presentación del presupuesto, los partidos de la oposición deberían trabajar con más seriedad y aportar propuestas viables que faciliten la vida para todos los canadienses.
Por su parte, el ministro de Finanzas, Francois-Philippe Champagne, afirmó que el gobierno está trabajando duramente para reducir el elevado costo de vida. Reconoció que los alimentos caros son la principal preocupación de los canadienses y que está tomando medidas. Esperen buenas noticias el 4 de noviembre, finalizó un optimista Champagne.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





