Estudio revela impacto devastador de la crisis de opioides en las Primeras Naciones de Ontario

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Un estudio histórico publicado por los Jefes de Ontario y la Red de Investigación sobre Políticas de Drogas de Ontario expuso el impacto severo y desproporcionado de la crisis de los opioides en los pueblos de las Primeras Naciones, revelando un aumento alarmante en las tasas de mortalidad y hospitalización relacionadas con el consumo de estas sustancias.

El informe, titulado “Uso de opioides, daños relacionados y acceso al tratamiento entre las Primeras Naciones de Ontario”, documenta que la tasa de muertes vinculadas a opioides se triplicó entre 2019 y 2022. En ese último año, las comunidades de las Primeras Naciones registraron 12,8 muertes por cada 10.000 personas, en comparación con 1,4 por cada 10.000 en la población no indígena. Tan solo entre 2021 y 2022, casi 400 personas indígenas perdieron la vida por sobredosis.

El estudio advierte que la crisis, impulsada por un suministro de drogas cada vez más tóxico, refleja también las desigualdades sistémicas y el trauma intergeneracional derivados del legado colonial y las políticas históricas de asimilación forzada.

Desigualdades estructurales y disparidades geográficas

Además del aumento de muertes, el informe evidencia un incremento significativo en las hospitalizaciones: en 2023, los miembros de las Primeras Naciones tuvieron diez veces más probabilidades de ser ingresados por toxicidad relacionada con opioides que las personas no indígenas.

Los investigadores señalan que el trauma intergeneracional asociado con los internados y la colonización sigue influyendo en los patrones de consumo de sustancias, agravando la vulnerabilidad de las comunidades. A ello se suman disparidades geográficas notables: las personas que viven fuera de sus comunidades de origen enfrentan el doble de riesgo de hospitalización por intoxicación, mientras que las zonas del norte y remotas presentan grandes obstáculos para acceder a tratamiento y espacios seguros de consumo.

El estudio también advierte una disminución en las prescripciones médicas de opioides para el tratamiento del dolor en algunas regiones, lo que podría estar empujando a parte de la población hacia el mercado ilícito.

Avances recientes y llamado a fortalecer las respuestas comunitarias

Pese a las cifras preocupantes, los autores identifican señales de progreso. Desde un informe previo de 2023, las tasas de hospitalización han disminuido y las muertes parecen haberse estabilizado, lo que sugiere que las intervenciones específicas implementadas en comunidades indígenas están comenzando a mostrar resultados.

El estudio destaca que las iniciativas lideradas por las propias Primeras Naciones, orientadas a la prevención, el tratamiento y la reducción de daños, han demostrado eficacia y deberían ser ampliadas. Los Jefes de Ontario subrayaron la necesidad de incrementar los recursos y replantear el enfoque de la política pública, priorizando la salud y la curación comunitaria por encima de la criminalización.

Asimismo, se plantea la urgencia de fortalecer los servicios policiales en comunidades indígenas como servicios esenciales, dada su exposición a dinámicas vinculadas al crimen organizado y al tráfico de opioides.

Con este contexto, se anuncio que continuarán la investigación para evaluar la eficacia de los programas de tratamiento públicos y realizar un seguimiento de los estados de emergencia declarados por las comunidades afectadas, en un esfuerzo por coordinar respuestas más justas y sostenibles ante la crisis.

Redacción de: Karen Rodríguez A.