Promueven por redes sociales tratamientos sin evidencia contra la peste ante temores por un caso en Rusia

La preocupación por la posible aparición de un caso de peste en Rusia ha impulsado la difusión de supuestos tratamientos y productos preventivos en redes sociales, donde algunos usuarios promueven la compra de kits médicos para afrontar una eventual emergencia sanitaria.
La controversia surgió tras la muerte de una trabajadora de un instituto de investigación especializado en la peste en la región de Irkutsk, Siberia. Sin embargo, las autoridades rusas no confirmaron que la enfermedad fuera la causa del fallecimiento y señalaron que, tras rastrear los contactos de la mujer, no se detectaron problemas de salud relacionados con una infección entre las personas examinadas.
Pese a la falta de confirmación, publicaciones difundidas en plataformas digitales comenzaron a recomendar la adquisición de kits valorados en aproximadamente 300 dólares estadounidenses. Algunos contenidos incluyen códigos de descuento personalizados, lo que sugiere que sus promotores podrían recibir comisiones por las ventas.
Los productos promocionados incluyen medicamentos sujetos a prescripción médica, como la doxiciclina, un antibiótico utilizado para tratar determinados casos de peste, y la ivermectina, un antiparasitario que no constituye un tratamiento para esta infección bacteriana.
Especialistas advierten sobre los riesgos de la automedicación
La peste es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria yersinia pestis. Puede presentarse en distintas formas, entre ellas la peste bubónica y la peste neumónica, esta última capaz de transmitirse entre personas a través de gotículas respiratorias. Sin tratamiento oportuno, la enfermedad puede ser mortal, pero existen antibióticos eficaces para tratarla.
Los especialistas advierten que disponer de medicamentos no significa que deban utilizarse sin una evaluación médica. La administración innecesaria de antibióticos puede alterar la microbiota intestinal y favorecer el desarrollo de bacterias resistentes, lo que reduce la eficacia de estos fármacos cuando realmente se necesitan. La ivermectina, por su parte, se emplea para tratar determinadas infecciones parasitarias, pero no es eficaz contra las bacterias que causan la peste. Su promoción como una supuesta solución para enfermedades infecciosas sin evidencia científica puede generar una falsa sensación de protección y retrasar la atención médica adecuada.
La difusión de estos productos se suma a otros episodios en los que la incertidumbre sanitaria ha sido aprovechada para comercializar remedios sin eficacia demostrada. Durante alertas relacionadas con el hantavirus y el ébola, también circularon publicaciones que recomendaban medicamentos y suplementos como supuestas curas, pese a la ausencia de evidencia que respaldara esas afirmaciones.
Redacción de: Karen Rodríguez A.




