El gobierno de la provincia de Ontario presentó un proyecto de ley que propone reducir significativamente el número de consejeros escolares (trustees) en el Toronto District School Board, como parte de una reforma más amplia del sistema educativo.
La iniciativa establece un límite máximo de 12 consejeros por junta escolar, lo que impactaría directamente al TDSB, que actualmente cuenta con 22 representantes electos.
El proyecto, denominado Putting Student Achievement First Act, también contempla una reducción sustancial de las funciones de los consejeros, con el objetivo de concentrar su rol en la representación de familias y estudiantes, mientras se trasladan competencias clave, como decisiones presupuestarias y administrativas, a nuevas figuras ejecutivas.
Reforma centraliza decisiones y redefine gobernanza educativa
La propuesta introduce una nueva estructura de gestión en las juntas escolares, liderada por un director ejecutivo (CEO), responsable de áreas como finanzas, operaciones y personal. Además, se creará un cargo adicional enfocado en el rendimiento académico de los estudiantes.
Entre los cambios también se incluyen límites a las remuneraciones de los consejeros, con un tope de aproximadamente 10.000 dólares anuales, y restricciones en gastos y actividades financiadas por las juntas escolares.
El gobierno provincial ha señalado que estas medidas buscan mejorar la rendición de cuentas y reducir conflictos internos en las juntas escolares, argumentando que el tamaño actual de algunos consejos ha dificultado su funcionamiento efectivo.
No obstante, la propuesta ha generado cuestionamientos por parte de sectores políticos y educativos, que advierten sobre una posible concentración de poder en el gobierno provincial y una disminución de la representación local en la toma de decisiones educativas.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





