El gobierno conservador de Ontario, liderado por el premier Doug Ford, aprobó en la mañana del lunes, un controvertido proyecto de ley de alquiler, en medio de una férrea oposición en la Asamblea Legislativa y fuertes protestas de manifestantes en las calles.
El denominado Proyecto de Ley 60 fue aprobado en su tercera y última lectura en la Cámara y ahora se convertirá en ley. Esta legislación incluye entre otras propuestas, cambios en la compensación que deben pagar los propietarios para obligar a los inquilinos a que abandonen sus viviendas si desean mudarse, así como acelera algunos plazos de desalojo.
Es un proyecto de ley “ómnibus”, es decir se aprueban varias leyes y algunas intentan pasar desapercibidas. En este caso, la norma que trata de los cambios en el mercado de alquileres es la que ha desatado la furia por parte de muchas personas, que ven que esta nueva legislación lejos de protegerlas, por el contrario las perjudica y las torna más vulnerables.
Reacción inoportuna del premier
La nueva legislación no permite que los inquilinos planteen nuevos problemas en las audiencias de la Junta de Propietarios e Inquilinos, así como elimina la necesidad de que el dueño de un inmueble ofrezca una compensación al inquilino si desea recuperar su vivienda para su propio uso, siempre que lo notifique con 120 días de anticipación.
Los manifestantes que se encontraban en el hemiciclo, fueron retirados uno por uno del local, mientras el premier haciendo gala de su educación, gritaba que fueran a buscar trabajo. Ante lo cual, uno de los manifestantes respondió que el premier no ha tenido que buscar trabajo desde hace tiempo y no tiene ni idea de las dificultades del mercado.
Además de la galería pública de la Cámara, donde las personas abuchearon al gobierno, las protestas se extendieron frente a la Asamblea Legislativa y se oían gritos como ¡están dejando a la gente en la calle! o ¡la gente por encima de las ganancias!. Por su parte, la líder del NDP, Marit Stiles, declaró que seguirán luchando para hacer valer sus derechos.
Alegría de algunos
Según trascendió en algunos medios de comunicación, la aprobación de la nueva legislación provocó que varios grupos de propietarios celebraran la medida. Algunos de ellos, manifestaron que el gobierno del premier Doug Ford, está empezando a escuchar a los pequeños propietarios y está buscando protegerlos de los inquilinos problemáticos.
Por su parte, la presidenta de la Junta Regional de Bienes Raíces de Toronto (TRREB), Elechia Barry-Sproule, afirmó que la medida fortalecerá el sistema de viviendas de alquiler y mejorará los procedimientos para los atrasos en los pagos de alquileres, así como agilizará los procesos de aplicación y provocará una reducción de los retrasos sistémicos. Este nuevo proyecto, ahora necesita apenas la sanción real para convertirse en ley en esta provincia.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





