Los negociadores climáticos de Canadá viajan a Brasil para participar en la 30va Conferencia de las Partes (COP30) de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, que se desarrollará durante las próximas dos semanas en Belém, a orillas del río Amazonas. El evento marcará el décimo aniversario del Acuerdo de París, en un contexto global de creciente presión para acelerar las acciones frente a la crisis climática.
La cumbre reunirá a líderes y expertos de más de 190 países para debatir los avances en la reducción de emisiones, la financiación para la adaptación y los compromisos climáticos nacionales. Este año, el foco estará en la resiliencia ante los riesgos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar, las olas de calor y la sequía, así como en la movilización de 1,3 billones de dólares anuales para 2035 en financiamiento climático.
Expectativas y desafíos para Canadá
Canadá participará con una delegación encabezada por la ministra de Medio Ambiente, Julie Dabrusin, mientras el primer ministro Mark Carney enfrenta críticas internas por haber suavizado políticas ambientales clave, especialmente en relación con el sector petrolero y gasífero. El país ha sido señalado por mantener su apoyo a la expansión de esa industria, lo que pone en duda su capacidad para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones para 2030 y 2035.
A pesar de ello, los funcionarios canadienses aseguran que su papel será el de mediador, buscando consensos sobre los mecanismos de adaptación y financiación. Canadá también respaldará los esfuerzos para mantener los objetivos de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.
Más de la mitad de los países participantes aún no presentan sus planes climáticos actualizados —las llamadas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional— lo que será uno de los puntos críticos de discusión. Las negociaciones también abordarán el seguimiento del compromiso global de triplicar la capacidad de energías renovables para 2030 y la transición hacia una economía menos dependiente de los combustibles fósiles.
Con menor asistencia que en años anteriores y sin la participación de líderes de China, Estados Unidos e India, la COP30 se desarrolla en un momento decisivo para el futuro de la acción climática. A una década del Acuerdo de París, los países deberán demostrar si están dispuestos a pasar de los compromisos a los resultados concretos en la lucha contra el cambio climático.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





