La posibilidad de que autoridades estadounidenses soliciten información personal a viajeros internacionales, como redes sociales y cuentas de correo electrónico, ha generado inquietud entre canadienses que cruzan la frontera. El tema cobró relevancia tras la publicación de un aviso en el Registro Federal de Estados Unidos que recomienda recopilar hasta cinco años de historial en redes sociales a determinados viajeros que ingresan sin visa.
La medida forma parte de una política de control migratorio impulsada por la administración del presidente Donald Trump y está dirigida principalmente a personas de países que participan en el Programa de Exención de Visa. En el caso de Canadá, la situación presenta particularidades.
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Canadienses exentos de visa, pero no de controles
Los ciudadanos canadienses no requieren visa para ingresar a Estados Unidos, por lo que no están incluidos de forma directa en el nuevo requisito descrito en el Registro Federal. Sin embargo, los agentes de la U.S. Customs and Border Protection mantienen la facultad de realizar inspecciones en la frontera, lo que puede incluir la revisión de dispositivos electrónicos como teléfonos celulares o computadoras portátiles.
Especialistas en inmigración señalan que este tipo de controles no constituye una novedad. La revisión de información digital en puntos de entrada ha sido parte de las políticas fronterizas estadounidenses durante años, aunque su aplicación ha sido irregular y depende de evaluaciones caso por caso realizadas por los agentes.
Para los canadienses, el único momento en que puede producirse una evaluación de este tipo es en el cruce fronterizo, ya que no pasan por entrevistas consulares previas como los viajeros que sí requieren visa.
Derechos y consecuencias en la frontera
Los viajeros canadienses tienen derecho a negarse a entregar sus dispositivos electrónicos o a compartir información personal, incluidas redes sociales o correos electrónicos. No obstante, esa negativa puede derivar en la denegación de entrada a Estados Unidos, dado que el ingreso al país no es un derecho garantizado para ciudadanos extranjeros.
Expertos advierten que intentar ocultar información mediante la eliminación total de aplicaciones o el uso de teléfonos sin datos personales también puede generar sospechas adicionales durante una inspección. En general, los controles más exhaustivos suelen producirse tras una serie de señales que llevan a los agentes a derivar a una persona a una revisión secundaria.
Pese a estas facultades, el cruce de la frontera se desarrolla sin inconvenientes para la gran mayoría de los viajeros canadienses. Las autoridades subrayan que las inspecciones detalladas son poco frecuentes y que, en condiciones normales, los procedimientos habituales no se ven alterados por el aviso reciente del Registro Federal.
En este contexto, especialistas recomiendan que los viajeros estén informados sobre las políticas vigentes, mantengan la calma durante los controles y comprendan que, aunque pueden rechazar una revisión digital, esa decisión puede implicar que se les impida el ingreso a territorio estadounidense.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





