¿Canadá se quedó corto contra el crimen? El gobierno propone endurecer leyes y los conservadores quieren ir aún más lejos

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El primer ministro Mark Carney, en su corto mandato ha adoptado un enfoque notablemente más duro en la lucha contra la delincuencia, sin embargo, para los conservadores federales no ha hecho lo suficiente y acusan a los liberales de ser indulgentes con el crimen. Un gobierno liderado por Pierre Poilievre, sin duda plantearía medidas más radicales, dijeron.

El crítico de Justicia del Partido Conservador, Larry Brook, aseveró que los tres proyectos presentados en el otoño, por el gobierno federal son insuficientes. Otros críticos añaden que algunas de esas medidas podrían ser incluso inconstitucionales. Brook dejó claro que su partido no cambiará de actitud y continuará criticando siempre que lo considere necesario.

Por su parte, el líder del partido, Pierre Poilievre, ha señalado que los canadienses ya no se sienten seguros en las calles y que las políticas del actual gobierno, basadas en abrazos violentos y de captura y liberación, continúan privilegiando a los delincuentes violentos, en detrimento de los ciudadanos respetuosos de la ley y del orden, eso debe cambiar, opinó.

A través de un texto en una red social, el líder conservador expresó que sólo un gobierno capitaneado por su partido restaurará un sistema de justicia que mantenga seguras a las familias y a los delincuentes tras las rejas. De hecho, Poilievre, reconoce algunos avances, no obstante, sigue utilizando las mismas líneas de campaña que defendió en las elecciones.

Sobre los proyectos del gobierno

El gobierno federal presentó durante el pasado otoño, tres proyectos de ley de justicia que implementarán una larga lista de cambios en el Código Penal. Antes deben ser aprobados por el Parlamento. Sobre estos Proyectos de Ley el C-9; el C14 y el C-16, algunos políticos  conservadores consideran que tienen méritos por haber forzado al gobierno a presentarlos.

El Proyecto de Ley C-9, trata de nuevos delitos de intimidación y obstrucción, con esta norma se crean tres nuevos delitos: un delito de odio, un delito de promoción deliberada del odio contra un grupo identificable y un delito de intimidación. La legislación actual ya cuenta con delitos penales para combatir el odio, como la agresión, la intimidación y el acoso.

El Proyecto de Ley C-14, trata sobre medidas para dificultar la obtención de la libertad bajo fianza por delitos como el robo de vehículos, la extorsión y la trata de personas, al imponer una carga de prueba inversa, que consiste en trasladar la carga de la prueba del fiscal al acusado. Asimismo, permitirá la imposición de sentencias consecutivas para algunos delitos. 

El Proyecto de Ley C-16, propone restablecer todas las penas mínimas obligatorias de prisión declaradas inconstitucionales por los tribunales, con una válvula de escape destinada a proteger contra futuras impugnaciones judiciales. De esta forma, los jueces impondrían una sentencia menos severa cuando la pena mínima obligatoria sea considerada cruel. Los conservadores y algunos críticos ponen en tela de juicio la efectividad de las modificaciones propuestas y pretenden presentar impugnaciones o inclusive algunas demandas judiciales.

Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte