La ministra de Salud de Ontario, Sylvia Jones, confirmó el lunes, que durante las vacaciones la temporada de gripe alcanzó su punto máximo en la provincia. Reconoció que se había sobrecargado el sistema de salud, pero no explicó por qué el gobierno no solicitó al médico jefe que advirtiera a los residentes sobre el creciente número de casos registrados.
Jones aseveró que esta temporada de gripe ha sido particularmente difícil para todos en la provincia, desde los residentes y el personal sanitario de Ontario, hasta para los servicios ofrecidos por los hospitales. Añadió que los datos apuntan para las fiestas de Navidad y Año Nuevo, como el momento donde la gripe parece haber alcanzado su punto más intenso.
El director médico de salud de Ontario, Dr. Kieran Moore, exhortó a la población a través de un comunicado, a que se vacunen si todavía no lo han hecho, así como a tomar todas las precauciones para protegerse de la gripe. Algunos críticos afirman que las autoridades sanitarias deberían haber realizado sesiones informativas para concienciar a las personas.
Para el Dr. Adil Shamji, crítico de salud del Partido Liberal de Ontario, el gobierno liderado por Doug Ford, no se ha esforzado lo suficiente para que la gente se vacunase desde el principio de la temporada y así cumplir su misión de promover la salud de los habitantes. Por esa razón, muchos residentes en Ontario se han visto afectados de manera dramática durante esta temporada de gripe, agregó Shamji, sumándose a muchos otros críticos.
El gobierno anuncia sus avances en la atención primaria
Al margen de las críticas por un supuesto mal manejo de la temporada de gripe este año, la ministra Jones, asegura que el gobierno ha obtenido avances en su objetivo de conectar a todos los habitantes de Ontario con algún tipo de atención primaria. No obstante, reconoce que la tarea es ardua y que hay alrededor de dos millones de personas que no la tienen.
Sylvia Jones, hizo una promesa el año pasado de activar un plan para invertir 1,800 millones de dólares en atención primaria, que incluía la incorporación de profesionales como médicos y enfermeras, así como equipos multidisciplinarios. La idea era conseguir que todos los habitantes de Ontario puedan tener acceso a un médico de familia hasta el año 2029.
La estrategia del gobierno conservador contemplaba que a lo largo de cuatro años podrían conectar a miles de personas con la atención primaria. En su cronograma constaba que en la gestión 2025-2026, ayudarían a 300 mil personas; en 2026-2027, a 500 mil; en 2027-2028, a 500 mil y en 2028-2029 a 600 mil, totalizando los casi dos millones ofrecidos.
Según las autoridades del sector, 275 mil personas se incorporaron a la atención primaria hasta septiembre pasado y confían en que alcanzarán su meta de llegar a 300 mil en el primer año. Asimismo, su estrategia incluye financiar 300 equipos interprofesionales de atención primaria nuevos y ampliados que complementarán a los médicos y ofrecerán sus servicios a los dos millones de ciudadanos que en enero de este año aún no tenían acceso.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





