Quien haya intentado buscar alojamiento como estudiante internacional en Toronto sabe que la experiencia se parece más a una competencia de supervivencia que a un trámite administrativo. Pero algo está cambiando: Ontario se prepara para entregar un número récord de camas estudiantiles este año, la cifra más alta jamás registrada en la provincia.
Según el informe de Urbanation publicado esta semana, se proyectan más de seis mil nuevas camas para el ciclo 2026-2027. Es un salto enorme comparado con el promedio anual de la última década, que apenas superaba las dos mil quinientas.
¿Dónde se están construyendo?
El área metropolitana de Toronto lidera con amplio margen, concentrando cerca del 43 por ciento del total provincial. Le sigue la zona de Waterloo, Guelph y Hamilton, que también muestra un crecimiento importante. Estas dos regiones juntas representan la gran mayoría de las nuevas unidades.
Lo interesante es cómo se están generando algunas de esas camas. Varios desarrolladores que no lograron suficientes preventas para sus proyectos de condominios decidieron reconvertirlos en residencias estudiantiles. Es una solución que resuelve dos problemas al mismo tiempo: el exceso de inventario de condos no vendidos y la falta crónica de alojamiento para estudiantes.
¿Alcanza para resolver la crisis?
A pesar de las cifras récord, la demanda sigue siendo enorme. Hay más de setenta mil camas en distintas etapas de construcción o propuesta en toda la provincia, lo que sugiere que el mercado está respondiendo, pero la brecha tardará años en cerrarse.
Para la comunidad hispana que llega a estudiar a Canadá, la noticia es mixta. Más opciones significan, en teoría, menos presión sobre los precios del alquiler estudiantil. Pero la realidad es que muchas de estas residencias están diseñadas para un segmento que puede pagar tarifas elevadas, y no necesariamente representan alivio para quienes buscan opciones económicas.
El boom de construcción estudiantil marca un giro después de años en los que las universidades y el sector privado ignoraron el problema. Queda por verse si esta oleada de nuevas residencias logra traducirse en alquileres más accesibles o si simplemente agrega oferta en el rango alto del mercado.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





