Después de meses de debate parlamentario y una ley que generó tanto aplausos como protestas, el gobierno federal dio el siguiente paso en la reforma del sistema de asilo. La ministra de Inmigración, Lena Metlege Diab, publicó el 19 de junio los reglamentos propuestos para implementar los cambios introducidos por la Ley C-12, y abrió un período de consulta pública de 30 días que se extiende hasta el 20 de julio.
La reforma busca modernizar un sistema que, según el gobierno, se había vuelto lento y difícil de navegar tanto para los solicitantes como para los funcionarios que procesan las reclamaciones.
¿Qué cambia en la práctica?
El cambio más visible es la creación de una solicitud única en línea. Hasta ahora, el proceso de asilo requería llenar múltiples formularios, muchos de ellos con preguntas repetidas. La nueva plataforma digital centraliza todo en un solo punto de entrada. Los solicitantes tendrán 60 días para presentar una solicitud completa, con la posibilidad de pedir una extensión de 30 días adicionales.
Otro ajuste importante es el acceso más rápido a permisos de trabajo. Bajo las reglas actuales, un solicitante de asilo debe esperar hasta que su reclamación sea formalmente referida a la Junta de Inmigración y Refugiados (IRB). Con el nuevo reglamento, el permiso podría emitirse desde el momento en que se determine que la solicitud es elegible, siempre que el solicitante haya cumplido con los requisitos médicos y documentales. La diferencia puede significar semanas o incluso meses menos de espera para poder trabajar legalmente.
Un sistema bajo menos presión
Los reglamentos llegan en un contexto donde el volumen de solicitudes de asilo ha caído de manera significativa. Entre enero y abril de este año se presentaron muchas menos reclamaciones comparado con el mismo período del año pasado, y la caída es aún mayor si se compara con hace dos años.
Esta reducción le da al gobierno algo de espacio para implementar los cambios sin la presión de una crisis de capacidad. Pero organizaciones de defensa de los derechos de refugiados, como el Consejo Canadiense para los Refugiados y la Asociación Canadiense de Libertades Civiles, han expresado preocupaciones serias sobre otros aspectos de la Ley C-12, incluyendo el límite de un año para presentar una reclamación y las nuevas restricciones fronterizas.
Cualquier persona puede participar en la consulta a través de la Gaceta de Canadá antes del 20 de julio. Para quienes están dentro del sistema de asilo o consideran solicitarlo, lo más prudente es buscar asesoría legal actualizada, porque las reglas del juego están a punto de cambiar.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





