La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que los alimentos inseguros continúan representando una de las mayores amenazas para la salud pública global, causando alrededor de 1,5 millones de muertes cada año y afectando a cientos de millones de personas en todo el mundo.
La advertencia se produce en vísperas del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, que se celebra cada 7 de junio, y coincide con la publicación de nuevas estimaciones sobre el impacto de las enfermedades transmitidas por alimentos contaminados. Según la OMS, la carga sanitaria y económica asociada a estos padecimientos sigue siendo especialmente alta en países de ingresos bajos y medios.
La organización estima que cerca de 600 millones de personas, casi una de cada diez en el planeta, enferman cada año por consumir alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos, toxinas o sustancias químicas nocivas. Los niños menores de cinco años figuran entre los grupos más vulnerables y soportan una proporción desproporcionadamente alta de las consecuencias sanitarias.
Las enfermedades transmitidas por alimentos pueden provocar desde diarreas y afecciones gastrointestinales hasta complicaciones neurológicas, insuficiencia orgánica e incluso la muerte. Además de su impacto sobre la salud, generan pérdidas económicas significativas debido a gastos médicos, reducción de la productividad y afectaciones al comercio alimentario.
OMS pide transformar datos en soluciones concretas
Como parte de la campaña de 2026, la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) promueven el lema “Del problema a las soluciones: alimentos seguros en todas partes”, con el objetivo de impulsar políticas basadas en evidencia científica para reducir la incidencia de enfermedades alimentarias.
El organismo internacional subraya que la mayoría de las enfermedades transmitidas por alimentos son prevenibles mediante prácticas adecuadas de higiene, sistemas eficaces de control sanitario, vigilancia epidemiológica y una mejor regulación de toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo.
La OMS también anunció la publicación de nuevas estimaciones nacionales y regionales sobre la carga de las enfermedades transmitidas por alimentos, una herramienta que permitirá a los gobiernos identificar riesgos prioritarios y dirigir recursos hacia intervenciones más efectivas.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





