El gobierno de Estados Unidos planea reducir de manera significativa el número de embajadas y consulados en África autorizados para procesar solicitudes de visa, una medida que forma parte de la estrategia de la administración del presidente Donald Trump para endurecer los controles migratorios y reforzar los procesos de verificación de viajeros.
Según un memorando interno del Departamento de Estado obtenido por medios estadounidenses, las casi 50 embajadas y consulados que actualmente tramitan visas en el continente africano serán reducidos a únicamente 20 centros regionales en las próximas semanas. Aunque todavía no se ha anunciado una fecha exacta para la implementación, las autoridades prevén que la medida entre en vigor durante junio.
La decisión obligará a miles de solicitantes de países que pierdan estos servicios a desplazarse a otras naciones para realizar entrevistas y completar trámites migratorios, lo que podría aumentar considerablemente los costos y tiempos de espera para quienes buscan viajar a Estados Unidos por turismo, estudios, negocios o reunificación familiar.
Entre las sedes que permanecerán como centros regionales de procesamiento se encuentran ciudades como Nairobi (Kenia), Lagos (Nigeria), Johannesburgo (Sudáfrica), Accra (Ghana), Dakar (Senegal) y Addis Abeba (Etiopía), entre otras.
Medida se suma a otras restricciones migratorias
La reducción de servicios consulares forma parte de una serie de acciones adoptadas por Washington para limitar la inmigración y controlar el incumplimiento de condiciones de visado. En los últimos meses, la administración estadounidense ha aplicado restricciones de viaje a determinados países, endurecido los procesos de evaluación de solicitantes y suspendido temporalmente operaciones de visado en algunos países africanos afectados por brotes de ébola.
Aunque las embajadas que dejarán de procesar visas continuarán abiertas, sus funciones se limitarán principalmente a la asistencia a ciudadanos estadounidenses, renovación de pasaportes, atención de emergencias consulares y algunos casos diplomáticos o de interés nacional.
El Departamento de Estado defendió la medida señalando que revisa constantemente sus operaciones en el extranjero para asignar recursos de manera más eficiente y garantizar estándares rigurosos de seguridad y verificación en la emisión de visas. Sin embargo, críticos de la política advierten que la reducción de puntos de atención podría dificultar el acceso legítimo a visas para estudiantes, trabajadores y viajeros africanos, además de generar mayores barreras económicas para los solicitantes.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





