Desde marzo de 2026, el Programa Nacional de Alimentación Escolar de Canadá tiene estatus de ley permanente. Ya no es un piloto ni una promesa política: es una obligación del Estado federal que garantiza comidas nutritivas a más de 400.000 niños adicionales en todo el país. Para las familias inmigrantes con hijos en edad escolar, este cambio tiene un impacto directo en el presupuesto del hogar.
¿Qué cambió con la nueva ley?
La Ley del Programa Nacional de Alimentación Escolar, aprobada en marzo, obliga al gobierno federal a mantener financiamiento estable a largo plazo para los programas de alimentación en las escuelas, en coordinación con las provincias, los territorios y los socios indígenas. No es optativo ni dependiente del gobierno de turno: está garantizado por ley.
El gobierno se comprometió a destinar cientos de millones de dólares anuales a partir de 2029-2030 para que el programa funcione de manera sostenida. Las provincias, que ya tenían sus propios programas de alimentación escolar con alcance variable, recibirán apoyo federal para expandirlos.
¿Cómo afecta esto a las familias inmigrantes?
Los precios para aquellas familias que llegan en situaciones menos privilegiadas que otras, o que sus presupuestos están muy ajustados y recienten imprevistos económicos, por cuenta de que el estatus migratorio suele generar unos gastos que no son lo más económicos, El programa elimina o reduce ese costo para los niños que participan, lo que equivale a ahorros de cientos de dólares por año para cada hogar.
Más allá del ahorro económico, hay un impacto en el rendimiento escolar: los estudios muestran que los niños que tienen acceso a comidas nutritivas en la escuela aprenden mejor, faltan menos y tienen mayor concentración durante la jornada. Para familias que llegaron con pocos recursos y que están construyendo su vida en Canadá, este tipo de apoyo estructural puede marcar una diferencia real.
El gobierno también anunció una inversión en investigación para mejorar los programas existentes, lo que incluye estudiar qué tipos de alimentos funcionan mejor en contextos culturalmente diversos, una consideración relevante para comunidades de origen latinoamericano, que tienen patrones alimentarios distintos a los de la cocina anglosajona.
Redacción de:Mauricio Navas Talero | LJI Reporter





