Uno de los cambios más profundos que ha enfrentado el sistema de trabajo temporal en Canadá comenzó a implementarse este año y seguirá transformando las reglas del juego hasta 2028. Los permisos de trabajo abiertos, aquellos que permiten trabajar para cualquier empleador están siendo reemplazados por un sistema nuevo que vincula a los trabajadores extranjeros a un empleador específico desde el inicio.
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¿En qué consiste el nuevo sistema?
El nuevo marco se llama “licencia de trabajo” y es sustancialmente diferente al permiso abierto. Bajo el esquema anterior, muchos trabajadores podían cambiar de empleador sin necesidad de tramitar un nuevo permiso. Con el nuevo sistema, cada licencia especifica el empleador, la ocupación y el rango salarial. Cambiar de trabajo implicará, en muchos casos, iniciar un nuevo trámite.
La implementación es gradual. En 2026, los primeros afectados son los titulares del Permiso de Trabajo Postgraduación (PGWP), que son muchos de los jóvenes latinoamericanos que estudian en Canadá y luego buscan quedarse trabajando. En 2027 les tocará el turno a los cónyuges de trabajadores y estudiantes. Para 2028, el nuevo modelo cubriría a la mayoría de los trabajadores extranjeros temporales.
¿Qué significa esto para quienes ya trabajan aquí?
Para los trabajadores que ya tienen un permiso abierto, los cambios no son inmediatos, pero sí hay que estar atentos a los plazos de renovación. Las renovaciones que se hagan a partir de cierto punto ya seguirán las nuevas reglas, lo que limita la movilidad laboral.
La pérdida de flexibilidad es el punto más crítico. El permiso abierto era especialmente valioso porque permitía salir de una situación laboral abusiva sin perder el estatus migratorio. Con el nuevo sistema, cambiar de empleador se vuelve un proceso burocrático que puede tomar semanas o meses. Las organizaciones de defensa de trabajadores migrantes han advertido que esto aumenta la vulnerabilidad frente a empleadores que no cumplen con las normas laborales.
¿Qué responsabilidades nuevas tienen los empleadores?
Los empleadores que quieran contratar trabajadores extranjeros bajo el nuevo sistema deberán registrarse ante las autoridades federales, demostrar que cumplen con los estándares salariales y someterse a controles de cumplimiento laboral continuos. Para las pequeñas y medianas empresas, este requisito agrega una capa de trámites que no existía antes.
Hay una excepción positiva: en zonas rurales, a partir del 1 de abril de 2026, las empresas elegibles pueden aumentar la proporción de trabajadores extranjeros de bajos salarios en su plantilla, lo que abre oportunidades en sectores como la agricultura y el procesamiento de alimentos donde muchos latinoamericanos trabajan.
Redacción de:Mauricio Navas Talero | LJI Reporter





