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Una reforma que cambia quién decide en las escuelas
A primera vista, la pregunta parece técnica: ¿cuántos directivos elegidos debe tener un consejo escolar? Pero detrás de esa cifra se encuentran decisiones sobre idiomas de instrucción, programas comunitarios, presupuestos y políticas que afectan a miles de familias inmigrantes en Ontario. El gobierno provincial presentó el lunes en Queens Park una reforma integral a la gobernanza de las juntas escolares, que reorganizará cómo se toman esas decisiones.
El proyecto de ley 101, denominado Putting Student Achievement First Act, fue introducido por el ministro de Educación de Ontario, Paul Calandra. La medida central establece que ninguna junta escolar de la provincia podrá tener más de 12 directivos elegidos. La disposición afecta principalmente a la Junta de Distrito Escolar de Toronto (TDSB por sus siglas en inglés), la más grande del país, que actualmente opera con 22 directivos elegidos y deberá reducir ese número casi a la mitad.
Menos directivos, más control administrativo
El cambio más profundo de la reforma no está en el número sino en la función. El director de educación de cada junta pasará a llamarse director ejecutivo (CEO) y deberá contar con formación especializada en administración de empresas. Este nuevo CEO tendrá mayor control sobre los presupuestos escolares: si los directivos elegidos no logran ponerse de acuerdo sobre decisiones de gasto, el CEO podrá referir el asunto directamente al ministro de educación para que el gobierno provincial lo resuelva.
El ministro Calandra justificó la reforma con un argumento centrado en los resultados. “El objetivo es reducir la cantidad de distracciones”, declaró ante los medios. La ley también establece topes a los gastos discrecionales de los directivos, restricciones en el pago de membresías organizacionales y limitaciones al costo de conferencias que no sean consideradas esenciales.
La oposición y algunos grupos de padres han expresado preocupación por la reducción de la representación democrática en el sistema. Para el gobierno provincial, en cambio, la reforma es una modernización necesaria de una estructura que considera sobredimensionada y poco eficiente.
¿Entonces qué cambia?
Para las familias, la reforma plantea una incógnita importante. Los directivos elegidos son, en teoría, la voz de los padres y las comunidades dentro de los consejos escolares. Su reducción y el fortalecimiento del poder del CEO puede significar que decisiones que antes pasaban por representantes electos ahora se concentren en manos de administradores no elegidos por las familias.
El sistema de escuelas públicas de Ontario es la puerta de entrada al Canadá para muchos niños inmigrantes. La calidad de la educación, los programas de inglés para recién llegados, los servicios de apoyo comunitario y los recursos para alumnos con necesidades especiales pasan por las juntas escolares. Por eso, las reformas en su gobernanza no son solo administrativas: son decisiones sobre qué tipo de bienvenida recibe la comunidad inmigrante en el sistema educativo provincial.
El proyecto de ley deberá pasar por el proceso legislativo completo antes de convertirse en ley. Las familias que quieran seguir el debate pueden contactar a su diputado provincial (MPP) o asistir a las sesiones de comité en las que el proyecto será discutido en las próximas semanas.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





