Marilyn Gladu, la exdiputada conservadora que el 8 de abril se unió al los Liberales del Primer Ministro Mark Carney, aprovechó la convención liberal de Montreal para aclarar públicamente su posición sobre dos de los temas que más sombra habían arrojado sobre su cruce: el aborto y las terapias de conversión. Gladu, quien en el pasado había generado controversia con votos y declaraciones contrarias a las posiciones liberales en ambos frentes, se declaró este jueves a favor del derecho al aborto y en contra de las prácticas destinadas a cambiar la orientación sexual de una persona. La aclaración llegó de la mano de una pregunta directa del propio Primer Ministro Carney: ella votará con el gobierno en cualquier propuesta relacionada con esos temas.
Contenido
LO QUE DIJO Y LO QUE HABÍA HECHO ANTES
El historial de Gladu en estas materias era conocido y había generado incomodidad visible dentro del ala progresista del Partido Liberal desde el momento en que se anunció su cruce. En 2020, cuando compitió por la jefatura conservadora, prometió abrir espacio para que se presentaran proyectos de ley que restringieran el acceso al aborto. En 2021, fue una de 62 parlamentarios conservadores que votó en contra de la legislación que prohibía las terapias de conversión, la práctica desacreditada que busca cambiar la orientación sexual de una persona hacia la heterosexualidad.
Sus declaraciones del jueves en Montreal representan un giro explícito respecto a ese registro. Al margen de la convención liberal, Gladu dijo ser pro-choice y afirmó oponerse a las terapias de conversión. El Primer Ministro Carney respaldó esa lectura ante la prensa: “Ella votará con el gobierno si hay votaciones relacionadas con cualquier aspecto de ese tema, así como los derechos de los canadienses a ser ellos mismos en plenitud, a amar a quien amen.”
LA REACCIÓN DENTRO Y FUERA DEL PARTIDO
Dentro de los liberales, la recepción fue matizada. El diputado Mark Gerretsen, de Kingston, reconoció que no siempre ha compartido puntos de vista con su nueva colega, pero defendió la decisión de aceptarla: “Si empezamos a guardarle rencor a los demás en política, nunca vamos a poder encontrar terreno común. Eso es lo que los canadienses esperan de sus líderes en este momento.” El NDP, en cambio, fue categórico en su rechazo, calificando a Gladu de “conservadora social de extrema derecha” y argumentando que su incorporación al partido demuestra que Carney está dispuesto a comprometer valores fundamentales del liberalismo para asegurarse una mayoría parlamentaria.
QUÉ SIGNIFICA PARA EL PARTIDO LIBERAL
La incorporación de Gladu plantea una pregunta que va más allá de su caso individual: ¿hasta dónde puede ampliarse la tienda liberal sin alterar su identidad política? Carney fue directo al respecto. Dijo que quienes se unen a los liberales lo hacen aceptando los valores centrales del partido, entre ellos defender el derecho de la mujer a decidir, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la prohibición de las terapias de conversión. La convención de Montreal, que esta semana definirá también posiciones de política interna, es el escenario en el que esa tensión se está procesando en tiempo real.
Mauricio Navas Talero LJI Reporter





