Un organismo internacional de salud pidió a varios países del continente americano, incluido Canadá, que refuercen de manera urgente sus estrategias de vacunación y vigilancia ante un incremento sostenido de casos y brotes de sarampión. La advertencia fue emitida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a través de una alerta epidemiológica.
Según datos de la OPS, Canadá registró 5.436 casos de sarampión durante el año pasado, incluidos dos fallecimientos. En lo que va de este año, el país ha confirmado 67 casos en las primeras tres semanas de enero. La organización señala que el aumento se produce en un contexto regional más amplio, con una tendencia al alza que comenzó en 2025 y continúa en 2026.
Aumento regional y baja cobertura de vacunación
La alerta de la OPS abarca a 13 países de América del Norte y del Sur: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, México, Paraguay, Perú y Uruguay. En conjunto, estos países reportaron 14.891 casos confirmados y 29 muertes, lo que representa un aumento de 32 veces en comparación con 2024.
México concentra el mayor número de casos, con 6.428 contagios y 24 muertes, seguido por Estados Unidos, que ha registrado 2.242 casos y tres fallecimientos. En las primeras tres semanas de 2026, se notificaron 1.031 casos en siete países, sin muertes reportadas en ese período, aunque la OPS advirtió que esta cifra es 43 veces mayor que la registrada en el mismo lapso de 2025.
De acuerdo con la información recopilada, casi ocho de cada diez personas diagnosticadas con sarampión no estaban vacunadas. La mayoría de los casos corresponde a adolescentes y adultos jóvenes, mientras que los niños de nueve años o menos constituyen el segundo grupo más afectado.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire y suele introducirse en Canadá a través de viajes internacionales de personas no vacunadas. Las autoridades sanitarias insisten en que la vacunación sistemática es la medida más eficaz para prevenir la propagación y evitar brotes.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, tos, secreción nasal y enrojecimiento de los ojos, seguidos en muchos casos por una erupción cutánea que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera en dos o tres semanas, la enfermedad puede provocar complicaciones graves como neumonía y, en casos poco frecuentes, la muerte.
Ante este escenario, la OPS reiteró el llamado a fortalecer la cobertura de vacunación, mejorar la detección temprana y mantener una vigilancia epidemiológica activa para contener la propagación del virus en la región.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





