Los esfuerzos federales para restringir los plásticos de un solo uso comienzan a reflejarse en el entorno natural, particularmente en ríos y zonas urbanas de Canadá. Grupos comunitarios dedicados a la limpieza ambiental reportan una disminución significativa de ciertos residuos plásticos desde la implementación gradual de la prohibición federal sobre artículos como bolsas, pajillas y cubiertos desechables.
En áreas como el río Don, en Toronto, las tareas de recolección de basura continúan revelando una alta presencia de residuos plásticos, especialmente tapas y vasos para bebidas, pero con una notable reducción en bolsas plásticas, que anteriormente dominaban el paisaje. Los datos recopilados por organizaciones ambientales indican que la legislación ha tenido un impacto directo en el tipo y la cantidad de desechos encontrados en ecosistemas acuáticos.
Fallo judicial refuerza la capacidad federal para regular plásticos
El impulso a estas políticas recibió un respaldo clave luego de que el Tribunal Federal de Apelaciones revocara una decisión previa de 2023 y confirmara que los “artículos manufacturados de plástico” pueden ser clasificados como sustancias tóxicas bajo la legislación ambiental. El fallo permite al gobierno federal mantener la prohibición de seis artículos plásticos de un solo uso, entre ellos bolsas de compras, pajillas, palitos para mezclar, cubiertos, anillos para paquetes de seis y ciertos recipientes para alimentos.
La decisión fortalece la capacidad de Ottawa para regular la producción, importación y venta de plásticos desechables, y ha sido interpretada como un paso clave en la respuesta a la contaminación plástica y sus efectos ambientales y sanitarios. Estudios científicos recientes han demostrado que las partículas microscópicas de plástico están presentes en el cuerpo humano, lo que ha intensificado el debate sobre los riesgos a la salud pública.
Organizaciones ambientales consideran que el fallo debería abrir la puerta a regulaciones más amplias, incluyendo artículos que aún no están cubiertos por la prohibición actual, como vasos y botellas plásticas de bebidas. También plantean la necesidad de fortalecer la fiscalización y aplicar sanciones a las empresas que continúen comercializando productos prohibidos.
El gobierno federal ha señalado que la prohibición forma parte de una estrategia más amplia de economía circular, orientada a reducir residuos, fomentar la reutilización y mejorar la gestión de materiales. Entre las alternativas que se analizan se incluyen sistemas de devolución y reutilización de envases, así como programas de depósito y reembolso para botellas y latas.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





