El impulso por priorizar productos y servicios canadienses se mantiene un año después de su surgimiento, aunque el aumento del costo de vida ha limitado la capacidad de muchos consumidores para sostener ese comportamiento de forma constante.
El movimiento tomó fuerza a inicios de 2025, tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el anuncio de posibles aranceles punitivos, además de declaraciones que tensaron la relación bilateral. En respuesta, numerosos canadienses redujeron el consumo de bienes estadounidenses, incluyendo alimentos, bebidas alcohólicas, viajes y compras en plataformas de comercio electrónico.
Análisis del sector minorista indican que, lejos de diluirse con el tiempo, el sentimiento de apoyo a lo local sigue presente. Sin embargo, el contexto económico ha tenido un impacto directo en los hábitos de consumo. La inflación, el encarecimiento de la vivienda y el rezago de los salarios han generado una economía de consumo desigual, en la que algunos hogares mantienen su gasto, mientras otros priorizan opciones más económicas en cadenas de descuento.
Alimentos, alcohol y viajes reflejan cambios en el consumo
El sector de alimentos ha sido uno de los más influenciados por el movimiento, con un cambio más inmediato hacia marcas canadienses en supermercados. Minoristas nacionales registraron incrementos iniciales en la demanda de productos locales, reflejando una preferencia por apoyar la producción interna cuando los precios lo permiten.
En el mercado de bebidas alcohólicas, encuestas recientes mostraron respaldo a la exclusión de productos estadounidenses de las tiendas provinciales. Sin embargo, en algunas jurisdicciones, como Alberta, donde las licorerías no son de propiedad estatal, estos productos regresaron a los estantes a mediados de año, seguidos por otras provincias meses después.
El impacto también se ha reflejado en los viajes. Datos de Statistics Canada muestran que, en diciembre, los viajes de regreso de residentes canadienses desde Estados Unidos disminuyeron tanto por vía aérea como terrestre en comparación con el mismo mes del año anterior, acumulando 12 meses consecutivos de caídas interanuales.
En conjunto, la información disponible sugiere que el movimiento “Comprar productos canadienses” conserva un respaldo social significativo, pero su alcance está condicionado por la realidad económica. Mientras persistan las presiones sobre el costo de vida, muchos consumidores seguirán enfrentando dificultades para priorizar productos nacionales, aun cuando exista la intención de hacerlo.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





