La ciudad de Ottawa tendrá que apagar todas sus cámaras de radar en carreteras municipales luego de que el gobierno de Ontario anunciara un proyecto de ley para prohibir el uso de dispositivos automáticos de control de velocidad.
El primer ministro Doug Ford afirmó que la medida busca proteger a los contribuyentes, alegando que los municipios han convertido las multas en una fuente de ingresos. La propuesta se presentará en la legislatura provincial el próximo mes y entrará en vigor inmediatamente después de recibir la sanción real.
Alternativas para la seguridad vial
La legislación exigirá a los municipios instalar nuevas señales de tráfico de gran tamaño en zonas escolares a partir de noviembre de 2025 y señales permanentes con luces intermitentes en septiembre de 2026. Ontario también creará un fondo para apoyar medidas alternativas de seguridad vial como reductores de velocidad, cruces peatonales elevados, rotondas y extensiones de aceras.
Ottawa, que implementó el programa de radares en 2020, cuenta actualmente con 60 cámaras activas y planeaba instalar 24 más este otoño. Según datos municipales, el sistema emitió más de un millón de multas en cinco años, generando alrededor de 80 millones de dólares en ingresos, que se han destinado al Plan de Acción de Seguridad Vial de la ciudad.
Las autoridades locales aseguran que las cámaras han contribuido a mejorar el cumplimiento de los límites de velocidad y a reducir riesgos, especialmente en zonas escolares y de seguridad comunitaria. Sin embargo, con la nueva legislación, la ciudad deberá revisar sus planes y adoptar otras medidas para mantener la seguridad en las calles.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





