El BMO Field ya tiene casi quince mil asientos más que antes. Los hoteles llevan semanas llenos. Las banderas ya están colgadas en muchos negocios del centro. Pero hay algo que Toronto no ha logrado resolver a tiempo para el Mundial, algo que le va a quitar el sueño a cientos de miles de visitantes en las próximas semanas: cómo moverse por la ciudad.
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Un estadio ampliado con calles que no cambiaron
El TTC —el sistema de transporte público de Toronto— ya opera cerca de su límite en horas pico normales. Un día de partido con fanáticos llegando desde todo el país y el mundo es otra categoría de problema. El tramo que conecta el estadio con el centro de la ciudad tiene fama de saturarse incluso en eventos más modestos que el Mundial. Las autoridades municipales prometieron medidas especiales para los días de partido, pero los detalles de esas medidas siguen siendo más vagos que concretos.
Lo que sí es concreto es que BMO Field pasó de unas treinta mil a cerca de cuarenta y cinco mil butacas tras las obras de renovación. Eso suena bien en papel, pero lleva implícita una pregunta que la ciudad no ha respondido del todo bien: ¿cómo salen cuarenta y cinco mil personas al mismo tiempo de un estadio cuyo entorno ya era problemático con treinta mil?
¿Qué significa esto para quienes viven y trabajan cerca?
Para las familias hispanas que habitan barrios como Parkdale, Liberty Village o los alrededores del Lakeshore, los días de partido van a implicar cierres de calles, desvíos improvisados y tiempos de traslado más largos de lo habitual. Muchas empresas ya empezaron a sugerir a sus empleados que consideren trabajar desde casa en los días de juego. No es una sugerencia menor: para quien depende del TTC para llegar al trabajo, una tarde de partido puede convertirse en un cálculo complicado.
El transporte no es el único cuello de botella. Los precios de los restaurantes, los bares y los servicios alrededor del estadio se han ajustado para el torneo. Eso tiene un impacto en el presupuesto diario de quienes viven en la zona y hacen sus compras o comen cerca de ahí de manera regular.
¿Por qué Vancouver lo tiene más fácil?
En la costa oeste la situación es distinta. Vancouver lleva años preparando la movilidad alrededor del BC Place, y el Skytrain (más moderno y con mayor capacidad que el TTC) hace que la logística de partido sea más manejable. Varios analistas señalan que la experiencia en Vancouver va a ser notablemente más fluida para los fanáticos que en Toronto.
Pero esto no reduce la relevancia de lo que va a ocurrir en la ciudad más grande del país. El Mundial que arranca el 11 de junio es un momento histórico para el deporte en Canadá, y Toronto tiene todos los ingredientes para que sea memorable.
Redacción de: Mauricio Navas Talero, LJI Reporter





