Su agencia de empleo necesita licencia y usted puede verificarla

En Ontario, desde el 1 de julio de 2024, las agencias de empleo temporal y los reclutadores necesitan una licencia del gobierno para operar. Hay una lista pública donde cualquiera puede consultar si la que lo contrató la tiene. Y la ley prohíbe que una empresa use a sabiendas una agencia sin licencia. Para quien entra a una bodega, a una fábrica o a limpieza por agencia, esto es la diferencia entre un empleador verificable y uno que desaparece.

¿Qué cambió con la licencia?

Antes cualquiera podía montar una agencia. Ahora el Ministerio de Trabajo lleva un registro y publica un sitio donde figuran las agencias y reclutadores con licencia, quiénes la solicitaron, en qué estado está cada trámite y cualquier condición que se les haya impuesto.

Esa lista es pública y gratuita. No hay que ser abogado ni tener estatus para consultarla.

La obligación no es solo de la agencia

Este es el punto que casi nadie conoce y que da la verdadera palanca.

La ley prohíbe que un cliente use a sabiendas los servicios de una agencia de empleo temporal que no tenga licencia. La misma prohibición cae sobre empleadores y otros reclutadores respecto de un reclutador sin licencia.

O sea que no es solo la agencia la que está en falta. La bodega o la fábrica que la contrata también. Y las consecuencias no son menores: el ministerio puede ordenar el cumplimiento, imponer sanciones económicas o llevar el caso a proceso judicial.

La parte que protege al trabajador extranjero

Hay una regla específica que vale la pena subrayar, porque apunta a un abuso conocido.

Cobrarle honorarios a un trabajador extranjero en violación de la Ley de Protección del Empleo para Nacionales Extranjeros de 2009 puede impedir que un reclutador obtenga la licencia.

Dicho en claro: si alguien le pidió plata por conseguirle el trabajo, eso no es un favor ni una comisión normal. Es exactamente la conducta que puede dejar a ese reclutador sin poder operar.

Cómo verificar su agencia en tres minutos

Lo primero es tener el nombre legal exacto de la agencia, no el apodo con el que la conocen en la planta. Suele estar en el talón de pago o en el papel que firmó al entrar.

Con ese nombre se entra al sitio de licencias del ministerio, en ontario.ca/agencylicensing, y se busca. Ahí va a ver una de tres cosas: que tiene licencia, que la solicitó y está en trámite, o que no aparece.

Si no aparece, no significa que usted tenga que renunciar mañana. Significa que tiene información que antes no tenía, y que la empresa donde lo mandan a trabajar también está expuesta.

Mientras tanto, guarde todo: talones de pago, horarios, nombre del supervisor, dirección exacta de cada lugar donde trabajó y cualquier mensaje donde le asignen turnos. En los conflictos con agencias, el problema casi nunca es que no haya derechos. Es que no hay papeles.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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