ILAC, una de las escuelas de inglés más grandes de Canadá, cerró de un día para otro y dejó a más de 1,300 estudiantes varados

El 18 de septiembre, la Academia Internacional de Idiomas de Canadá (ILAC, por su sigla en inglés) canceló todas sus clases y se declaró en bancarrota, cerrando sus sedes de Toronto y Vancouver de forma inmediata. Cerca de 1,362 estudiantes quedaron afectados, según la organización Languages Canada. Para el latino que llegó a Canadá con un permiso de estudios para aprender inglés, esta noticia puede significar la diferencia entre seguir con sus planes o quedarse varado sin escuela y sin claridad sobre su estatus migratorio.

Qué pasó exactamente

ILAC, que llevaba operando desde 1997 y era una de las escuelas de inglés privadas más grandes del país, anunció el cierre inmediato de sus operaciones y nombró a la firma KPMG como síndico de la quiebra. La escuela dijo en un comunicado que “hicimos todo lo posible para asegurar que la escuela tuviera los recursos que necesitaba para operar” y que está “trabajando con los reguladores para asegurar que los estudiantes tengan apoyo durante esta difícil transición”. Como causa del cierre, ILAC mencionó “cambios regulatorios importantes que afectaron al sector” en los últimos tres años, sumado al agotamiento de sus recursos financieros.

Por qué llegó a este punto

El factor que más pesó, según la propia escuela, fue el límite federal a los permisos de estudio que Canadá impuso en 2024, el cual redujo en un tercio la llegada de estudiantes internacionales al país. Para una escuela de idiomas que depende casi por completo de estudiantes extranjeros pagando matrícula, una caída de esa magnitud en los ingresos, sostenida durante casi dos años, terminó siendo insostenible.

Qué pueden hacer los estudiantes afectados para recuperar su dinero

Hay varias vías, y conviene intentarlas todas al mismo tiempo en lugar de esperar una sola respuesta. La primera es pedirle al banco o a la tarjeta de crédito con la que se pagó la matrícula que abra una disputa por un servicio no entregado, aunque no hay garantía de que la aprueben. La segunda es a través de Languages Canada, que tiene un plan de protección educativa que prioriza reubicar a los estudiantes en un programa similar en otra escuela, antes que devolver el dinero en efectivo; solo si no hay un cupo comparable disponible se puede acceder a un reembolso parcial de hasta 25% de la matrícula no utilizada, sin garantía de que alcance el fondo disponible, y hay que presentar el reclamo dentro de 30 días hábiles. La tercera vía depende de la provincia: Ontario tiene el Fondo de Garantía de Finalización de la Capacitación, con un plazo de seis meses para reclamar, y Columbia Británica tiene su propio Fondo de Protección de Matrícula Estudiantil, con un plazo de un año. La cuarta opción es presentar una reclamación directamente ante KPMG como parte del proceso de quiebra, aunque tampoco garantiza que se recupere el dinero.

El punto que más le importa a quien tiene visa o permiso de estudio

Cambiarse de escuela no es tan simple como inscribirse en otra academia al día siguiente. Quien estudiaba un programa postsecundario y necesita cambiar de institución educativa designada debe solicitar una extensión de su permiso de estudios explicando el cambio, junto con una nueva carta de aceptación provincial. Existe una excepción que permite empezar en la nueva escuela mientras se espera la aprobación de esa extensión, pero solo si la persona se ha mantenido en Canadá desde que recibió la nueva carta de aceptación, ha cumplido las condiciones de su permiso anterior, y el cierre de ILAC califica dentro de los criterios que exige inmigración. Un detalle importante: quien solo estudiaba inglés o francés como lengua extranjera (sin estar inscrito en un programa académico más amplio) no tiene derecho a trabajar fuera del campus mientras dure esta transición.

Qué hacer si a alguien le pasó esto

Guardar absolutamente todo: el contrato con ILAC, la carta de aceptación, los recibos de pago, las transcripciones académicas, correos y estados de cuenta. Separar los gastos por categoría (matrícula, alojamiento, materiales, comisión de algún agente educativo) porque cada uno puede seguir un proceso de reclamo distinto. Contactar al mismo tiempo al banco o tarjeta de crédito, a Languages Canada, al regulador de la provincia donde se estudiaba, y a KPMG, y anotar los plazos de cada uno: 30 días hábiles para Languages Canada, seis meses en Ontario, un año en Columbia Británica. Y antes de inscribirse en cualquier escuela nueva, confirmar que esté designada oficialmente para recibir estudiantes internacionales, porque una escuela de reemplazo no resuelve automáticamente el trámite migratorio.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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