Un informe de la Auditora General de Canadá reveló esta semana que la Agencia de Salud Pública de Canadá adquirió vacunas contra la influenza aviar (H5N1) para proteger a las personas con mayor riesgo de exposición, agricultores, veterinarios y trabajadores de granjas pero que más del 95% de esas dosis caducaron sin ser administradas. La decisión de compra no estuvo respaldada por un análisis suficiente de la demanda real.
Contenido
¿Quiénes trabajan en granjas en Canadá?
Una proporción significativa de los trabajadores en granjas avícolas y de cerdos en provincias como Ontario, Quebec, Alberta y Columbia Británica son trabajadores migrantes y temporales, muchos de ellos provenientes de México, Guatemala y otros países latinoamericanos. Estos trabajadores son quienes tienen mayor contacto directo con las aves y, por lo tanto, mayor riesgo de exposición al virus H5N1.
¿Estaban protegidos esos trabajadores?
En teoría, sí: las vacunas estaban disponibles para ellos. En la práctica, la auditoría encontró que la distribución fue deficiente, la comunicación sobre la disponibilidad fue insuficiente y la demanda real de vacunación fue mucho menor de lo esperado. El resultado: millones de dólares en vacunas desperdiciadas y una ventana de protección que no se aprovechó plenamente.
¿Sigue siendo un riesgo la gripe aviar?
Sí. Aunque Canadá no ha registrado casos de transmisión humana sostenida, el virus H5N1 sigue activo en aves silvestres y de granja en varias regiones del país. Los trabajadores agrícolas siguen siendo el grupo de mayor riesgo y las autoridades de salud recomiendan el uso de equipo de protección personal y la vacunación anual contra la influenza estacional como medida preventiva adicional.
El gobierno canadiense compró millones en vacunas contra la gripe aviar, pero casi todas caducaron sin llegar a los trabajadores de granjas que más las necesitaban. Es un recordatorio de que tener un medicamento disponible no es suficiente si no hay un plan efectivo para entregarlo a quienes más lo necesitan.
Redacción de: Mauricio Navas Talero, LJI Reporter





