Foto tomada de: Semana
Agudiza las preocupaciones sobre la salud de la monarca con el reinado más largo del mundo
Isabel, la monarca más anciana del mundo, conmemoró discretamente el 70 aniversario de su ascensión al trono británico a principios de febrero, ella es la primera soberana británica en pasar siete décadas en el trono en una dinastía cuyos orígenes se remontan a casi 1000 años hasta el rey normando Guillermo I y su conquista de Inglaterra en 1066.
La reina de 95 años, que ha sido completamente vacunada contra el coronavirus, bromeó hace apenas cuatro días al personal del Palacio diciendo que no podía moverse mucho, y pasó una noche en el hospital en octubre pasado por una dolencia no especificada.
CNN | La reina Isabel II cancela compromisos virtuales porque todavía experimenta síntomas leves de covid-19 https://t.co/nYwjeMZDnp pic.twitter.com/odSiQ04MtC
— Portal Diario (@PortalDiarioAR) February 22, 2022
La reina Isabel dio positivo por COVID-19 el 20 de febrero, sin embargo, la presa británica no dio a conocer detalles de su estado de salud si no hasta hoy 22 de febrero ya que la situación ha incrementado la preocupación en los británicos.
“La Reina ha dado positivo por COVID”, dijo el Palacio. “Su Majestad está experimentando síntomas leves parecidos a los de un resfriado, pero espera continuar con tareas ligeras en Windsor durante la próxima semana”.
“Ella continuará recibiendo atención médica y seguirá todas las pautas apropiadas”, dijo el Palacio.
Charles, de 73 años, el heredero al trono, a principios de este mes se retiró de un evento luego de contraer COVID-19 por segunda vez. Dice: una fuente del Palacio que había conocido a la reina días antes.
Isabel II presenta síntomas leves de #Covid-19
— DW Español (@dw_espanol) February 20, 2022
La reina recibió el pasado 8 de febrero a su hijo, el príncipe Carlos, dos días antes de que éste diera positivo.
La monarca británica, de 95 años, supera las siete décadas en el trono.#DWNoticias /cmw pic.twitter.com/xSFGvCX7UD
En un día lluvioso y ventoso, algunos turistas se reunieron a las puertas del Castillo de Windsor, donde la reina recibe tratamiento médico por síntomas leves. Otros se conectaron en línea para expresar su apoyo y los tableros de mensajes en el metro de Londres instaron al monarca a “tomarlo con calma”.
Redacción de: Sofía Moreno






