TORONTO. Después del tiroteo ocurrido durante el festival Salsa on St. Clair, que dejó dos personas muertas y varios heridos, se abrió un debate que va más allá de la investigación policial: ¿puede seguir considerándose Toronto una ciudad segura después de un hecho como este?
La discusión comenzó luego de que el concejal y candidato a la alcaldía Brad Bradford criticara las declaraciones realizadas por el subdirector de la Policía de Toronto, Frank Barredo, quien afirmó durante una rueda de prensa que Toronto sigue siendo “una de las ciudades más seguras del mundo”, pese a reconocer la gravedad de lo ocurrido.
Bradford calificó esas declaraciones como “desconectadas de la realidad” y sostuvo que, después de un fin de semana en el que más de una docena de personas fueron baleadas en distintos incidentes en la ciudad, los residentes no se sienten seguros y esperan respuestas más contundentes por parte de las autoridades.
Sin embargo, más allá del debate político, la pregunta merece una respuesta basada en datos.
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¿Qué dicen las cifras?
Los especialistas en seguridad recuerdan que la percepción de inseguridad y los indicadores de criminalidad no siempre coinciden.
Un hecho de gran impacto, como un tiroteo en un festival con miles de asistentes, puede generar una fuerte sensación de vulnerabilidad entre la población, incluso cuando las estadísticas generales muestran que una ciudad mantiene niveles de criminalidad inferiores a los de otras grandes áreas metropolitanas de Norteamérica.
Eso fue precisamente lo que intentó transmitir el subdirector Barredo durante la conferencia de prensa. El oficial señaló que Toronto continúa siendo una ciudad muy segura en términos comparativos, pero reconoció que, con una población cercana a los tres millones de habitantes, no está completamente aislada de episodios de violencia grave.
Una tragedia que sacudió a toda la ciudad
El ataque ocurrido durante Salsa on St. Clair tuvo un impacto especial porque sucedió en uno de los festivales culturales más importantes de la comunidad latina, un evento que durante más de dos décadas se ha caracterizado por reunir a familias, artistas y visitantes en un ambiente de celebración.
La Policía de Toronto mantiene como hipótesis preliminar que el tiroteo fue un enfrentamiento entre personas que se conocían entre sí y que las víctimas fatales eran los objetivos del ataque, mientras que varios asistentes resultaron heridos por disparos perdidos. La investigación continúa y, hasta el momento, no se han anunciado arrestos.
Seguridad y percepción
Especialistas en criminología suelen diferenciar entre la seguridad objetiva, medida mediante estadísticas, y la seguridad percibida, que refleja cómo se sienten las personas después de hechos de alto impacto.
Ambas dimensiones son importantes.
Las estadísticas permiten evaluar tendencias a largo plazo y diseñar políticas públicas. La percepción ciudadana, por su parte, influye en decisiones cotidianas como asistir a un festival, utilizar el transporte público o visitar determinados barrios.
Por eso, el debate abierto tras Salsa on St. Clair no gira únicamente alrededor de una frase pronunciada en una rueda de prensa. También refleja una preocupación legítima de residentes y comerciantes que buscan entender cómo prevenir que una tragedia similar vuelva a ocurrir.
Más allá del debate político
Mientras la campaña para la alcaldía de Toronto comienza a ganar intensidad, es probable que la seguridad pública ocupe un lugar central en las próximas semanas.
Sin embargo, la investigación del tiroteo sigue en manos de la Policía de Toronto y todavía quedan numerosas preguntas por responder sobre cómo ocurrieron los hechos y quiénes son los responsables.
Para la comunidad latina, el mensaje principal sigue siendo el mismo: un acto de violencia no define a un festival que durante años ha sido un símbolo de encuentro e integración, pero sí obliga a una conversación seria sobre cómo proteger esos espacios y mantener la confianza de quienes participan en ellos.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





