La reforma del sistema de salud impulsada por el gobierno de Quebec está teniendo efectos negativos en los esfuerzos para reclutar nuevos médicos en la provincia, advierten profesionales del sector. Médicos y representantes de organizaciones sanitarias señalan que los cambios propuestos en la organización del trabajo y en el modelo de remuneración están generando incertidumbre entre quienes consideran ejercer en el sistema público.
La reforma, promovida por el gobierno provincial, busca aumentar el acceso de la población a médicos de familia y reorganizar la manera en que los profesionales son remunerados y asignados a pacientes. Entre los cambios contemplados se incluyen modificaciones en la forma de pago a los médicos, reduciendo el peso del sistema tradicional de pago por servicio e introduciendo esquemas mixtos que incluyen pagos por número de pacientes atendidos y tarifas por hora.
Sin embargo, médicos y organizaciones profesionales aseguran que estas modificaciones han complicado los esfuerzos para atraer nuevos especialistas y médicos de familia, especialmente en regiones donde ya existe escasez de personal sanitario. Según los profesionales, la incertidumbre sobre las condiciones laborales y el funcionamiento del nuevo sistema está desalentando a algunos médicos a establecerse en la provincia o a integrarse en determinadas clínicas.

Preocupación por el impacto en el sistema de salud
Representantes del sector médico advierten que la caída en el reclutamiento podría agravar los problemas de acceso a la atención primaria que ya enfrenta Quebec. Actualmente, cientos de miles de residentes de la provincia siguen sin tener un médico de familia asignado, lo que genera presión adicional sobre hospitales y salas de emergencia.
La reforma pretende precisamente ampliar el acceso a la atención médica y permitir que más pacientes sean vinculados a un médico de familia, objetivo que el gobierno ha planteado como una prioridad para mejorar la cobertura del sistema sanitario. No obstante, expertos señalan que el éxito de la reforma dependerá en gran medida de la capacidad de atraer y retener médicos en el sistema público.
Algunos analistas consideran que la discusión sobre el modelo de remuneración y organización del trabajo médico es necesaria para modernizar el sistema, pero advierten que los cambios deben aplicarse de manera gradual y en coordinación con los profesionales para evitar efectos contraproducentes en la disponibilidad de personal sanitario.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





