Ottawa ofrece hasta $10.000 por cambiar la calefacción, pero no a todos

El gobierno federal anunció un programa de $2.000 millones para reemplazar sistemas de calefacción por bombas de calor, con subsidios de hasta $10.000 según el ingreso del hogar. Hay dos letras chicas importantes: arranca recién a principios de 2027 y el dinero va a quien instala el equipo en su propia vivienda.

¿Cuánto da y a quién?

El monto depende del ingreso del hogar.

Los hogares con ingresos por debajo de la mediana pueden recibir hasta $10.000. Los demás hogares elegibles reciben hasta $2.000. El gobierno aún no ha publicado cuál es el umbral exacto de esa mediana, que es precisamente el dato que determina en qué grupo cae cada familia.

El cálculo de ahorro que maneja el gobierno es de unos $1.400 al año en promedio, para una casa que hoy se calienta con aceite o con zócalos eléctricos. Mark Carney, primer ministro, dijo al anunciarlo que si el programa se aprovecha por completo las familias canadienses ahorrarían más de mil millones de dólares al año en facturas de energía.

Según las cifras oficiales, más de siete millones de hogares canadienses todavía se calientan con aceite, propano, diésel, zócalos eléctricos o calderas viejas.

Qué pasa si usted alquila

Conviene aclararlo, porque es lo que más confusión genera.

Tal como se anunció, el reembolso lo recibe quien instala el equipo y sube los recibos, es decir quien manda sobre el sistema de calefacción de la vivienda. Un inquilino no decide sobre la caldera del edificio ni sobre la del sótano donde vive, así que, en la práctica, el trámite no sale de sus manos.

Para los edificios de apartamentos, el gobierno armó una vía aparte: trabaja con la CMHC y el Banco de Infraestructura de Canadá para financiar mejoras de eficiencia en 280.000 unidades a lo largo de ocho años. Quien decide ahí es el dueño del edificio.

Dicho eso, si usted alquila una casa entera y tiene buena relación con el propietario, vale la pena mencionárselo. En muchos arrendamientos, la factura de calefacción la paga el inquilino, así que el ahorro queda en su bolsillo, aunque el trámite lo haga el dueño.

Cómo va a funcionar el trámite

El programa y su portal en línea no abren hasta principios de 2027, así que por ahora no hay nada que solicitar.

Cuando abra, el procedimiento anunciado consta de cuatro pasos. Se aplica por el portal. En 24 horas llega la confirmación de si usted califica y por cuánto. Después de instalar el equipo se suben los recibos al mismo portal. Y dentro de los cinco días siguientes llega la confirmación y el reembolso por depósito directo.

El gobierno dijo, además, que está estudiando la posibilidad de reconocer instalaciones construidas antes de que arranque el programa, aunque eso no está definido.

Otro punto que conviene tener en cuenta: estos montos pueden combinarse con los programas provinciales que ya existan.

Qué hacer mientras tanto

Si su caldera está al final de su vida útil, la decisión es incómoda, porque nadie puede pasar un invierno sin calefacción esperando a 2027.

Lo razonable es guardar todo: facturas, presupuestos, modelo del equipo que tiene y del que le ofrecen. Si el gobierno termina reconociendo las instalaciones anteriores, esos papeles son lo único que servirá para reclamar.

Y antes de firmar con cualquier instalador que le toque la puerta y le diga que tramita el subsidio federal, recuerde que el portal todavía no existe. Nadie puede gestionarle hoy un beneficio que no ha abierto.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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