Los trustees electos juran este mes sin poder entrar a las escuelas

Un memo del Toronto District School Board, obtenido por CTV News, detalla qué podrán hacer los trustees elegidos el 26 de octubre al prestar juramento. El listado es, sobre todo, de prohibiciones, porque las ocho juntas escolares intervenidas siguen bajo supervisión provincial.
Lo que el memo les prohíbe
El documento parte de una definición: los trustees no deciden sobre la gobernanza de la junta ni son sus representantes. En las juntas católicas solo se manejan los componentes confesionales.
De ahí baja a lo concreto. No pueden asistir a eventos en las escuelas ni entrar a ellas en calidad de miembros de la junta, ni tratar con directores, personal o consejos escolares. Tampoco pueden integrar comités ni asistir a reuniones de la junta como trustees, salvo que el supervisor los invite.
Quedan fuera también las herramientas del cargo: nada de boletines ni comunicaciones a los votantes en calidad de funcionario electo, y sin acceso a los recursos de la junta, ni al correo institucional, ni al celular, ni a la computadora ni a la tableta. Y no pueden cargarle a la junta cuotas de asociaciones de trustees ni la participación en congresos o conferencias.
Dónde queda el padre que tiene un reclamo
Esa es la consecuencia práctica para una familia. Según el memo, los trustees deben reenviar las consultas de los padres y de la comunidad al director ejecutivo de la junta. Pueden responder para acusar recibo y confirmar que el mensaje fue reenviado; hasta ahí llega su papel.
Para un reclamo concreto, entonces, el canal sigue siendo la dirección de la escuela y la administración de la junta, como veníamos comentando desde octubre.
El pago y el porqué de la intervención
En las juntas públicas de habla inglesa los honorarios de los trustees quedan suspendidos. En las católicas conservan el 25% como remuneración por atender los asuntos confesionales.
El Toronto District School Board, el Toronto Catholic District School Board y otras seis juntas fueron puestas bajo supervisión por acusaciones de mala administración financiera, déficits presupuestarios, peleas internas y fallas de gobernanza. Paul Calandra, ministro de Educación de Ontario, dijo el lunes 2 de noviembre que la provincia fue clara sobre el papel que tendrían los trustees antes de ser electos, y espera que juren a mediados de noviembre.
La provincia no ha dado una fecha para levantar la intervención.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




