Le preguntamos a la candidata Maria Saras qué hace exactamente un concejal en Toronto

Maria Saras-Voutsinas lleva más de dos décadas dirigiendo el National Ethnic Press and Media Council of Canada, el organismo que agrupa a los medios étnicos e independientes del país. Periodista y defensora comunitaria, ahora busca una silla en el Concejo Municipal de Toronto por el distrito 14, Toronto-Danforth, el barrio donde crió a su familia. Le enviamos cuatro preguntas y nos las respondió por escrito.

Por qué le preguntamos a ella

La razón no es solo su candidatura, es su oficio: pasó más de dos décadas defendiendo el lugar de los medios en otros idiomas dentro del ecosistema informativo canadiense, que es el trabajo que hace posible que usted esté leyendo esto en español.

Un detalle práctico antes de seguir: en la papeleta su nombre aparece como «Maria Voutsinas», sin el Saras. Si usted vive en Toronto-Danforth y la busca, ese es el nombre que va a encontrar.

Qué hace un concejal, en sus palabras

Le preguntamos qué hace realmente alguien en ese cargo, pensando en quien va a votar en una municipal por primera vez.

«Los concejales trabajan en sus distritos para escuchar y responder a las inquietudes que plantean los residentes en relación con los servicios de la ciudad», respondió, y enumeró cuáles: agua, calles, basura, parques, programas de servicios sociales y la policía.

En el concejo, el trabajo es otro: desarrollar mociones y reglamentos municipales que atiendan los problemas de la ciudad. Y ahí hizo la conexión que más le sirve a un lector nuevo. Esos reglamentos «tienen un impacto en su vida diaria de manera muy directa», porque determinan el día y la hora de la recolección de basura, la calidad del agua que uno bebe, el estado de las calles, el transporte que usa, los centros comunitarios donde hay programas de recreación y el trabajo de la policía.

Sobre la rutina del puesto, dijo que la responsabilidad central es supervisar los programas y servicios de la ciudad y a la gente que los presta, y describió cuatro tareas: explicarle a la gente cómo funcionan los servicios municipales, armar coaliciones comunitarias para que las inquietudes lleguen al concejo, abogar por cambios desde los comités y presentar mociones que establezcan o modifiquen políticas y reglamentos.

Sus tres prioridades

Le pedimos tres cosas concretas. Aclaró primero que las prioridades del concejo se definen en colaboración entre los concejales y el alcalde, y después dio las suyas para el distrito.

La primera es ampliar los programas municipales de vivienda, salud mental y adicciones, junto con la policía comunitaria, para atender las preocupaciones por el delito y el desorden en los barrios.

La segunda es desarrollar programas contra la inseguridad alimentaria y la carestía mediante apoyo al ingreso que pueda usarse en los negocios locales. Es decir, plata que la gente gasta en el barrio donde vive.

Y la tercera es apoyar la ampliación del programa Fair Pass del transporte público y de los programas de modernización energética para la instalación de bombas de calor y energía solar.

El Fair Pass existe ya, y conviene conocerlo

De las tres prioridades hay una que no hay que esperar a ninguna elección para usar.

El Fair Pass es un programa de la Ciudad de Toronto que ofrece un descuento del 36 % en la tarifa de adulto del TTC. El pasaje cuesta 2,10 dólares en lugar de 3,30, es decir, 1,20 menos por viaje, cargado a su tarjeta PRESTO durante doce meses. Con el tope de tarifas del TTC, quien tiene Fair Pass no paga más de 98,70 dólares al mes después de 47 viajes pagados.

Para calificar, hay que tener entre 20 y 64 años, vivir en Toronto, tener una tarjeta PRESTO y un ingreso familiar después de impuestos por debajo del 75 % de la medida de bajos ingresos de Statistics Canada. Ese límite va desde 23.488 dólares para una persona sola hasta 74.275 para un hogar de diez, y quien recibe Ontario Works, asistencia de emergencia u ODSP cumple el requisito automáticamente.

La página de la ciudad enumera cuatro requisitos —edad, residencia en Toronto, tarjeta PRESTO e ingreso— y no incluye el estatus migratorio entre ellos. Para confirmar su caso, el teléfono es el 416-338-8888, donde hay servicio de interpretación y se pueden pedir formularios en papel. La ciudad mantiene, además, una página llamada Access TO sobre el acceso a servicios municipales para residentes sin estatus.

Quién puede votar, según ella misma

La candidata planteó este punto sin que se lo preguntáramos, y vale subrayarlo.

«Solamente los ciudadanos canadienses son elegibles para votar», escribió, y agregó que a quienes todavía no son ciudadanos los animan a seguir el proceso y los temas para estar bien informados cuando sí puedan participar.

Eso coincide con la regla. Para votar el 26 de octubre hay que ser ciudadano canadiense, tener al menos 18 años y vivir en Toronto, o bien que usted o su cónyuge sean propietarios o arrendatarios de un inmueble en la ciudad. Las urnas abren de 10 de la mañana a 8 de la noche y la identificación solo tiene que mostrar su nombre y una dirección de Toronto, sin necesidad de foto.

El tamaño de la pelea en Toronto-Danforth

Toronto tiene 25 distritos y cada uno elige un concejal, que junto con el alcalde forman el concejo. En toda la ciudad se certificaron 190 candidatos a concejal, 53 a la alcaldía y 118 a juntas escolares.

El distrito 14 quedó abierto y, por eso, es uno de los más disputados: Paula Fletcher, que lo representó desde 2003, anunció el 19 de agosto que no busca la reelección después de 23 años. En la papeleta hay 18 nombres registrados, y entre ellos está Mary Fragedakis, que fue concejala de Toronto-Danforth entre 2010 y 2018.

Para qué le sirve esto si usted no vive ahí

La mayoría de nuestros lectores no vota en Toronto-Danforth, así que vale decir con claridad qué se saca de esta entrevista.

Lo primero es el mapa del cargo. Cuando no recogieron la basura, hay un hueco en la calle, el centro comunitario cerró el programa de inglés o un parque está sin luz, el cargo electo encargado de llevar eso a una mesa de decisión es el concejal de su distrito. Es el funcionario más cercano que usted tiene y casi siempre el que menos se conoce.

Lo segundo es que dos de esas tres prioridades ya existen como programas municipales; no son promesas de campaña. El Fair Pass se solicita hoy. Y la ciudad tiene BetterHomesTO, que incluye el Home Energy Loan Program, con solicitudes abiertas: presta hasta 125.000 dólares, sin superar el 10 % del valor de tasación de la propiedad, con tasas fijas que hoy van del 3,95 % a cinco años al 5,20 % a veinte años, vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026. Se devuelve a través de la factura del impuesto predial y cubre bombas de calor de aire y paneles solares en el techo, entre otras mejoras. Con Toronto Hydro hay, además, asesoría energética gratuita.

Dos advertencias sobre eso. Es un préstamo, no un subsidio, y es solo para dueños de la propiedad, así que un inquilino no puede tramitarlo. Y no hay que confundirlo con el programa federal de hasta 10.000 dólares por cambiar la calefacción que cubrimos acá el 16 de octubre: esa es plata del Gobierno de Canadá, no de la ciudad, y su portal no abre hasta principios de 2027.

Y lo tercero, para quien todavía no es ciudadano: el voto no está disponible, pero los servicios no siempre dependen de eso. En el caso del Fair Pass, los cuatro requisitos que la ciudad publica son edad, residencia en Toronto, tarjeta PRESTO e ingreso, y la ciudadanía no aparece entre ellos.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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