Hay casi 300.000 estudiantes internacionales menos en Canadá que a finales de 2024

Los datos de IRCC muestran que los titulares de permiso de estudio en el país pasaron de 928.430 a finales de 2024 a 632.535 al 30 de junio de este año. Esa caída de casi un tercio es la explicación de fondo de casi todo lo que está pasando con las matrículas, el OSAP y los colegios privados en Ontario.
Las cifras
La serie de IRCC es corta y no deja margen de interpretación.
A finales de 2024 había 928.430 personas con permiso de estudio vigente en Canadá; a finales de 2025 quedaban 691.215; y al 30 de junio de 2026 la cifra bajó a 632.535. Son 295.895 menos que a finales de 2024, una reducción cercana al 32%. La cifra de junio es la que publica la página de estadísticas de estudiantes y trabajadores de IRCC, actualizada en agosto.
La caída de las llegadas nuevas es todavía más pronunciada. Entre enero y junio de este año llegaron 22.405 estudiantes nuevos, frente a 124.925 en el mismo periodo de 2024, y un análisis del sector publicado por ICEF Monitor el 15 de octubre cuenta 28.205 llegadas hasta julio, apenas el 18% de la meta anual de llegadas nuevas.
El tope que lo explica
Esto no ocurrió solo, es el resultado de una política con números publicados.
El Gobierno federal fijó para 2026 un máximo de 408.000 permisos de estudio: 253.000 extensiones para quienes ya están acá y 155.000 para quienes llegan por primera vez. A Ontario le asignaron 104.780 espacios para las solicitudes que requieren una carta provincial de atestación, con una meta de 70.074 permisos.
Comparar la meta de 155.000 llegadas nuevas con las 22.405 del primer semestre da la medida del desplome: el tope dejó de ser un techo que limita y el problema pasó a ser que no llega gente ni para llenarlo.
La puerta no se cerró, cambió de forma
Hay dos datos que van en dirección contraria y conviene conocerlos.
El análisis de ICEF Monitor calcula que la tasa de aprobación de permisos de estudio nuevos subió del 36 % entre enero y mayo de 2025 al 47 % en el mismo período de 2026. Es decir, de cada cien solicitudes se aprueban más que antes.
Y el perfil cambió: los estudiantes de maestría y doctorado pasaron de representar el 12 % de los permisos nuevos en 2025 a representar el 21 % entre enero y junio de este año, según IRCC. La puerta se angostó para el programa corto de colegio y se ensanchó para el posgrado.
Por qué esto le pega al bolsillo de quien ya está acá
La conexión que no suele hacerse en la cobertura es justamente la que más importa para la comunidad.
La matrícula internacional no tiene tope regulado; la fija cada institución y es mucho más alta que la doméstica, así que esa plata sostenía presupuestos enteros de universidades y colegios. Cuando desaparece un tercio de esa población, el agujero hay que taparlo con algo.
Eso es lo que está detrás de que Ontario levantara el congelamiento de matrículas después de siete años, con un alza del 2,1 % este año, y de que la provincia haya reacomodado el OSAP para que las subvenciones queden en un máximo del 25 % y los préstamos, en al menos un 75 %.
Conviene no mezclar dos cosas, eso sí. La congelación del OSAP en los colegios privados de carreras responde a una auditoría sobre el uso de ese dinero, que es plata de estudiantes domésticos, no internacionales. Son dos crisis distintas que caen al mismo tiempo sobre el mismo sistema.
Para una familia latina que ya vive acá, el efecto es concreto: su hijo que entra a la universidad en Ontario paga un poco más de matrícula y sale del título con más deuda, dentro de un sistema que perdió una de sus principales fuentes de ingresos.
Si está pensando en traer a un hijo a estudiar
El cálculo ya no es el mismo que hace dos años, y conviene rehacerlo con datos.
Lo primero es que la aprobación hoy es más probable que en 2025, y mucho más probable para un posgrado que para un programa corto. Si la idea es un diplomado de un año en un colegio, ese es el camino que más se angostó.
Lo segundo es que los informes publicados no traen el desglose por país de origen, así que no hay una cifra confiable de cuántos colombianos, mexicanos o venezolanos hay dentro de esos números. Quien necesite el dato de su caso tiene que mirar los tiempos de trámite por país en la herramienta oficial de IRCC, que se actualiza cada semana.
Y lo tercero es que el estudio como vía hacia la residencia cambia el 3 de noviembre, cuando entra la reforma de Express Entry en la que la experiencia de trabajo canadiense pasa a pesar más que una oferta laboral. Un permiso de estudio sigue abriendo puerta, pero esa puerta se cruza trabajando acá después, no solo graduándose.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




