El petróleo cae 4% en un día por la posible reparación de un oleoducto saudita, justo cuando más subía por la guerra en Ormuz

El precio del petróleo cayó con fuerza el martes, justo cuando parecía que solo podía subir. Estados Unidos dijo que Arabia Saudita repararía “en cuestión de días” un oleoducto clave dañado en medio de la guerra entre Israel e Irán en el estrecho de Ormuz, y esa sola promesa bastó para enfriar meses de temor a una crisis de suministro. Para el hispano en Canadá, esto se traduce directamente en lo que paga cada semana en la bomba de gasolina.
Qué pasó exactamente
El barril de Brent bajó a $104,80 dólares, una caída de 3,8% frente al cierre anterior, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), la referencia que más influye en el precio de la gasolina en Norteamérica, cerró en $101,59 dólares, un descenso del 4%. El desplome llegó después de que el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró que el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, dañado semanas atrás, volvería a operar “en cuestión de días.” Analistas independientes fueron más cautos: hablaron de que la operación parcial podría reanudarse pronto, pero que la reparación completa de las estaciones de bombeo dañadas tomaría entre seis y ocho semanas, no días.
El precio siguió cayendo conforme avanzaba la tarde. El WTI llegó a cotizarse cerca de $97,90 dólares, después de que datos oficiales de Estados Unidos mostraran un aumento inesperado en los inventarios comerciales de crudo, muy por encima de lo que esperaban los analistas. Esa sorpresa se sumó a la promesa saudita y terminó de empujar el precio a la baja durante el resto del día.
Por qué el mercado estaba tan nervioso
Ese oleoducto le permite a Arabia Saudita sacar su petróleo hacia el Mar Rojo sin pasar por el estrecho de Ormuz, la ruta marítima donde Irán ha estado presionando en medio del conflicto con Israel. Mientras el oleoducto estuvo fuera de servicio, Arabia Saudita tuvo que aumentar los envíos de crudo justamente por Ormuz, con apoyo militar de Estados Unidos, lo que mantenía nervioso al mercado ante cualquier escalada en la zona.
Lo que significa para el bolsillo en Canadá
Una caída de este tamaño no cambia el precio de la gasolina de un día para otro, pero si se sostiene, sí alivia algo de presión en el surtidor, sobre todo antes de que llegue el invierno y con él las facturas más altas de calefacción. Para quien vive del carro para ir al trabajo, entregar comida o mover mercancía, cada centavo que baja el galón cuenta.
El problema es que la calma puede durar poco. Si la reparación completa del oleoducto toma las seis a ocho semanas que mencionan los analistas, en lugar de “unos días”, o si la guerra en Ormuz vuelve a escalar, el precio puede regresar a subir con la misma rapidez con la que bajó esta semana.
Lo que sigue
Por ahora, el mercado apuesta a que Arabia Saudita cumple su palabra, al menos en la parte de operación parcial. La próxima señal a vigilar es si el oleoducto realmente empieza a fluir de nuevo en los próximos días, tal como prometió Washington, y si los inventarios de crudo en Estados Unidos siguen subiendo.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




