El gobernador del Banco de Canadá advierte que los nuevos aranceles de EE. UU. podrían partir al medio el crecimiento del último trimestre

Hablando este lunes en Halifax, el gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem, puso un número concreto a la incertidumbre comercial que viene golpeando la economía canadiense desde hace meses: si los nuevos aranceles de Estados Unidos se mantienen, el crecimiento del cuarto trimestre podría caer a menos del 1%, casi la mitad de lo que se esperaba antes.

¿Por qué tan poco?

Según explicó Macklem en su discurso, los bienes afectados por los aranceles más recientes representan cerca del 5% de las exportaciones de Canadá a Estados Unidos. No suena a mucho, pero alcanza para frenar decisiones de inversión y de contratación en las empresas que dependen de ese comercio. «Estos desarrollos están tirando de la economía en direcciones distintas», dijo el gobernador. Uno genera riesgos a la baja para el crecimiento. El otro, riesgos al alza para la inflación.

El otro problema: el petróleo

Ese otro riesgo tiene nombre propio: el petróleo ronda los 100 dólares estadounidenses el barril, un salto que ya empujó la inflación por encima de la meta del 2% y que, según el Banco, viene manteniendo el índice de precios al consumidor cerca del 3% desde hace varios meses. Macklem fue franco sobre los límites de su propia herramienta: el banco central, dijo, no puede compensar el efecto de los aranceles ni controlar los precios globales de la energía.

¿Y ahora qué hace el Banco de Canadá?

Por ahora, nada automático. «A medida que estos riesgos evolucionen, estamos preparados para ajustar la política monetaria según haga falta», dijo Macklem, dejando la puerta abierta tanto a un recorte de tasas si el crecimiento se hunde como a mantenerlas si la inflación no cede. Para cualquier trabajador latino con una hipoteca o una tarjeta de crédito, esa frase, tan cautelosa, es la que define si el próximo movimiento de tasas lo alivia o lo aprieta.

Lo que se enfría primero es la contratación

Antes de que un recorte o una suba de tasas lleguen a sentirse en el bolsillo, lo primero que suele frenarse es la contratación. Y en sectores donde trabaja buena parte de la comunidad latina en Canadá, construcción, manufactura, logística ligada al comercio con Estados Unidos, esa desaceleración llega antes que cualquier anuncio del Banco de Canadá.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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