Canadá registra señales de un aumento temprano de casos de influenza

Canadá registra señales de un aumento temprano de la actividad de la influenza, en un contexto en el que también circulan otros virus respiratorios, como el COVID-19. Los datos de vigilancia sanitaria muestran un incremento reciente de las pruebas positivas para ambos virus, aunque los niveles generales de circulación todavía se mantienen bajos.

Según el informe nacional de vigilancia de virus respiratorios correspondiente a la semana que terminó el 3 de octubre, la proporción de pruebas positivas para influenza y COVID-19 ha aumentado durante las últimas semanas. En cambio, la actividad del virus respiratorio sincitial (VRS) permanece estable en niveles propios del periodo entre temporadas.

La evolución de los contagios varía según la región. Sin embargo, el inicio anticipado de la actividad gripal ha generado recomendaciones para que la población se prepare antes de que aumente la circulación de los virus durante el otoño y el invierno.

La influenza suele comenzar a propagarse con mayor intensidad entre finales de octubre y noviembre en Canadá, aunque el inicio y la duración de la temporada pueden cambiar cada año. Los adultos mayores, los niños pequeños, las personas embarazadas y quienes tienen enfermedades crónicas presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

La vacunación y la prevención son claves ante el aumento de contagios

Los especialistas recomiendan recibir la vacuna contra la influenza tan pronto como esté disponible. La protección inmunitaria tarda aproximadamente dos semanas en desarrollarse, por lo que anticipar la vacunación puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad grave y hospitalización.

Las autoridades sanitarias también aconsejan permanecer en casa cuando se presentan síntomas respiratorios, mantener una buena ventilación en espacios cerrados, lavarse las manos con frecuencia y considerar el uso de mascarillas en lugares concurridos o cuando existe un mayor riesgo de transmisión.

Distinguir entre influenza, COVID-19 y otras infecciones respiratorias puede resultar difícil, debido a que comparten síntomas como fiebre, tos, dolor de garganta, congestión y fatiga. Por ello, la intensidad de los síntomas y la evolución de la enfermedad deben orientar la búsqueda de atención médica.

En niños pequeños, las dificultades para respirar, la deshidratación o un deterioro significativo del estado general requieren atención médica oportuna. Las personas con mayor riesgo de complicaciones también deben consultar a un profesional sanitario si presentan síntomas, ya que algunos tratamientos son más eficaces cuando se administran al inicio de la enfermedad.

Redacción de: Karen Rodríguez A.

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