ONU busca resolver el bloqueo sobre su próximo informe científico del cambio climático

El presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), Jim Skea, pidió una solución rápida al desacuerdo entre los países miembros sobre el calendario de publicación de los próximos informes científicos del organismo de Naciones Unidas.
Las negociaciones celebradas durante una semana en Addis Abeba, Etiopía, concluyeron el viernes 16 de octubre sin un acuerdo sobre las fechas de entrega de la séptima evaluación científica del IPCC ni sobre el presupuesto necesario para completar el trabajo.
El organismo reúne y evalúa investigaciones de miles de científicos para ofrecer a los gobiernos una visión consensuada de las causas del cambio climático, sus impactos y las opciones para limitar el calentamiento global. Sus informes sirven de referencia para las políticas climáticas nacionales y los acuerdos internacionales.
La principal preocupación es que la nueva evaluación no esté disponible antes de la cumbre climática de Naciones Unidas de 2028, en la que los países revisarán los avances en el cumplimiento de los objetivos establecidos en el Acuerdo de París de 2015.
Diferencias entre los países sobre los plazos y la participación científica
Una parte de los países miembros defiende que los informes estén terminados antes de la cumbre de 2028. Otros, entre ellos Arabia Saudita, India y China, consideran que se necesita más tiempo para incorporar investigaciones y datos de países en desarrollo, por lo que apoyan aplazar hasta 2029 la publicación de algunos documentos.
El desacuerdo refleja diferencias sobre cómo garantizar que los científicos de países con menos recursos puedan participar de manera equitativa en la elaboración de las evaluaciones. Estos países sostienen que sus investigadores afrontan obstáculos relacionados con la financiación, la capacidad institucional y el acceso a oportunidades de investigación.
Sin embargo, quienes respaldan el calendario más rápido advierten que una demora podría dejar a los gobiernos sin una evaluación científica actualizada en un momento decisivo para definir nuevas medidas de reducción de emisiones y adaptación climática.
La reunión también terminó sin resolver las necesidades presupuestarias del organismo. La financiación es fundamental para sostener el proceso de revisión científica, coordinar a los expertos internacionales y garantizar que las evaluaciones se completen con rigor.
Tras la suspensión de las conversaciones, Skea anunció que convocará nuevamente a los representantes de los países miembros en cuanto sea posible. Mientras tanto, 117 científicos que participan en la elaboración de los próximos informes manifestaron su intención de continuar trabajando.
Redacción de: Karen Rodríguez A.




