El Parlamento vuelve a sesionar y el gobierno de Carney presenta el Building Canada Strong Act, que promete aprobar grandes proyectos en un año y cambia el Código Laboral federal

Este lunes 21 de septiembre, con el regreso de los diputados a Ottawa tras el receso de verano, el gobierno de Mark Carney presentó el Bill C-39, conocido como la Building Canada Strong Act. El proyecto busca acelerar la aprobación de grandes proyectos de infraestructura y, al mismo tiempo, reformar el Código Laboral federal para intervenir más rápido en huelgas y cierres patronales, justo cuando la guerra comercial con Estados Unidos y el costo de vida dominan la agenda de la nueva sesión.

¿Qué cambia para los grandes proyectos?

La ley propone un estándar de «un proyecto, una revisión, un año», como lo resumió el ministro Dominic LeBlanc en la presentación: la idea es que el gobierno federal tenga que completar su revisión y su decisión sobre un proyecto de infraestructura dentro de doce meses desde que recibe una solicitud completa. También crea una oficina de transporte para coordinar permisos federales, designa corredores comerciales estratégicos y busca modernizar la gobernanza de los puertos.

Según el propio comunicado del gobierno, desde septiembre de 2025 ya se remitieron 27 iniciativas de este tipo a la Oficina de Grandes Proyectos, por un valor combinado de 200.000 millones de dólares, y las consultas previas a la ley reunieron más de 26.000 respuestas en 78 sesiones de participación.

¿Qué cambia en el Código Laboral?

La reforma suma 100 nuevos oficiales de salud y seguridad, un aumento de cerca del 70% en la capacidad de inspección del gobierno federal, y 26 personas más a la Junta de Relaciones Industriales de Canadá (CIRB) para destrabar la fila de quejas de trabajadores contra empleadores. La ministra Patty Hajdu insistió en que la reforma protege el derecho a huelga y exige negociación de buena fe.

El líder del Nuevo Partido Democrático (NDP), Avi Lewis, respondió con dureza: «Lo que estamos escuchando es que esto va a ser un golpe importante contra el derecho de los trabajadores a retener su trabajo, y lo vamos a combatir de todas las formas posibles.» Y fue más allá: «La lista de deseos del Canadá corporativo se está convirtiendo en ley, y la gran mayoría de quienes estamos en una emergencia de costo de vida en Canadá no estamos en el radar del gobierno.»

¿Por qué le importa esto al hispano que trabaja en Canadá?

Buena parte de la comunidad latina en Canadá trabaja en sectores que dependen, directa o indirectamente, de industrias reguladas a nivel federal (bancos, telecomunicaciones, transporte, puertos) o de la construcción de los grandes proyectos que esta ley busca destrabar. Si el Código Laboral le da al gobierno más margen para intervenir en una huelga, el efecto se siente en cualquier trabajador de un sector federal que hoy negocia su contrato, latino o no.

El gobierno prometió que las evaluaciones ambientales y la consulta con comunidades indígenas se mantendrán intactas, según la ministra Julie Dabrusin, aunque organizaciones ambientalistas ya adelantaron que van a vigilar de cerca cómo se aplica la ley en la práctica.

El proyecto todavía tiene que pasar por comités y por una votación en la Cámara de los Comunes antes de convertirse en ley, así que esto recién empieza. Carney lo resumió con una frase que probablemente repetirá varias veces en las próximas semanas: «Canadá es un país de altos estándares, pero los altos estándares no requieren decisiones lentas.»

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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