Aranceles de EE. UU. podrían impactar la salud pública, el precio de los alimentos y los medicamentos, advierte estudio

0
149
Close up of pharmacist hand taking meds from drawer

Mientras Estados Unidos mantiene e incrementa aranceles a países de todo el mundo, el debate económico se ha centrado en la inflación, los mercados financieros y las balanzas comerciales. Sin embargo, investigadores advierten que las consecuencias de estas políticas también podrían sentirse directamente en la salud de la población, desde el acceso a medicamentos hasta el precio de los alimentos y la sostenibilidad de los sistemas de salud.

Un nuevo análisis publicado en The British Medical Journal (BMJ) señala que la política comercial es un determinante clave de la salud pública. El estudio, elaborado por investigadores de las universidades de Newcastle y Cambridge, destaca que los aranceles influyen en la disponibilidad y el costo de medicamentos, en las cadenas de suministro de alimentos, en la seguridad laboral y en la estabilidad financiera de los sistemas sanitarios.

Medicamentos, alimentos y empleo entre los sectores más expuestos

El análisis identifica como una de las principales áreas de riesgo a los productos farmacéuticos y los suministros médicos. Las reglas comerciales afectan directamente los precios y la previsibilidad de las cadenas de suministro globales, y la sola amenaza de nuevos aranceles puede generar disrupciones en sistemas altamente interconectados.

En el caso de Canadá, el estudio subraya la vulnerabilidad del sistema sanitario ante alteraciones comerciales, debido a la alta dependencia de medicamentos, dispositivos médicos y equipos importados. Estas disrupciones podrían traducirse en escasez, aumentos de precios y presiones adicionales sobre hospitales, farmacias y presupuestos públicos.

El informe también advierte que los medicamentos de marca y aquellos producidos por fabricantes más pequeños pueden ser particularmente sensibles a los aumentos de costos, efectos que pueden extenderse rápidamente a mercados integrados como el canadiense. El encarecimiento de los insumos médicos podría provocar retrasos en tratamientos y procedimientos, generando mayores costos sanitarios a largo plazo.

En el ámbito alimentario, los aranceles a productos frescos importados y a metales utilizados en envases pueden elevar los precios de alimentos básicos, incluidos productos enlatados. El estudio señala que estos incrementos afectan de manera desproporcionada a los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de su presupuesto a la alimentación y tienen menos margen para absorber fluctuaciones de precios, lo que puede derivar en dietas menos nutritivas.

El empleo es otro factor central. Las políticas arancelarias suelen justificarse como mecanismos de protección laboral, pero el estudio advierte que la incertidumbre económica, los despidos y la pérdida de beneficios asociados al empleo, como seguros médicos o cobertura de medicamentos, pueden tener efectos negativos directos en la salud física y mental de la población.

A nivel macroeconómico, el análisis concluye que los aranceles pueden alimentar la inflación y la volatilidad económica, reduciendo la capacidad fiscal de los gobiernos para financiar programas de salud y protección social. Ante este escenario, los autores llaman a integrar de manera sistemática el impacto en la salud pública dentro de los debates y decisiones sobre política comercial, en lugar de considerarlo un efecto secundario.

Redacción de: Karen Rodríguez A.