Un estudio federal midió qué viviendas están en zonas de alto riesgo de inundación, y el mapa no es el que uno imagina

Statistics Canada publicó el 3 de septiembre, el mismo día en que Toronto contaba los daños de una tormenta histórica, un estudio sobre cuántas viviendas del país están en zonas de alto riesgo de inundación. El resultado sirve para hacerse una pregunta que casi nadie hace antes de firmar un contrato de alquiler o una hipoteca.

¿Qué midió el estudio?

Cruzó los datos de vivienda del Programa Canadiense de Estadísticas de Vivienda con las estimaciones de riesgo de Public Safety Canada, con año de referencia 2022. Considera zona de alto riesgo aquella donde el 80% o más del terreno se superpone con las llanuras de inundación de período de retorno de cien años, e incluye riesgo de ríos, de lluvia y costero, aunque no descuenta las defensas contra inundación que ya existen.

¿Dónde está el riesgo?

Manitoba encabeza por mucho: el 39,5% de las viviendas en sus áreas urbanas está en zona de alto riesgo. Le siguen Columbia Británica con 7,1% y Yukón con 5,1%. Las cuatro zonas que el estudio destaca por su exposición son Winnipeg, Chatham-Kent, Chilliwack y Vancouver.

El dato más incómodo

Las viviendas construidas entre 2016 y 2022 en Manitoba, Saskatchewan y Columbia Británica tienen más probabilidad de estar en zona de alto riesgo que las construidas antes. Es decir que en esas provincias se sigue edificando en zonas expuestas, así que una vivienda nueva no equivale a una vivienda a salvo del agua.

¿Y Toronto?

Toronto no aparece entre las zonas destacadas, y eso vale la pena explicarlo en vez de forzar la coincidencia con la tormenta de esta semana. El estudio mide la superposición con llanuras de inundación, no la capacidad del alcantarillado urbano de tragar 118 milímetros de lluvia en unas horas. Son dos riesgos distintos que se sienten igual de mojados en un sótano. El estudio tampoco cubre Quebec ni las reservas, de modo que no dice nada sobre Montreal ni sobre Laval.

Qué preguntar antes de firmar

Antes de alquilar o comprar, hay tres preguntas que cuestan nada y ahorran mucho: si la propiedad se ha inundado antes y cuándo, si el sótano tiene válvula antirreflujo instalada, y si el municipio publica mapas de zonas inundables para esa dirección, algo que varias ciudades ofrecen en línea. Y una cuarta, para el momento de contratar el seguro: si la póliza incluye reflujo de alcantarillado e inundación superficial, porque en la mayoría de los casos son coberturas adicionales que hay que pedir expresamente.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *