Tres elecciones parciales el 31 de agosto ponen a Mark Carney otra vez al borde de perder la mayoría

En abril, Mark Carney hizo algo que ningún primer ministro canadiense había logrado antes entre una elección y otra: pasar de gobierno minoritario a mayoría, cuando los liberales ganaron las tres elecciones parciales de ese mes y llegaron a 174 de los 343 escaños de la Cámara de los Comunes, dos por encima del umbral de 172 que se necesita para gobernar con mayoría. Cuatro meses después, esa mayoría está otra vez en juego: dos renuncias liberales dejaron al partido exactamente en 172 escaños, y el próximo 31 de agosto se vota en tres curules vacantes que van a decidir si Carney conserva ese margen o vuelve a depender de la oposición para gobernar.
¿Cuáles son las tres curules en juego y por qué quedaron vacantes?
North Vancouver-Capilano, en Columbia Británica, quedó vacante cuando el liberal Jonathan Wilkinson renunció para asumir como embajador de Canadá ante la Unión Europea. Beaches-East York, en Ontario, se abrió cuando el también liberal Nate Erskine-Smith dejó la política federal. Y Chicoutimi-Le Fjord, en Quebec, quedó sin representante cuando Carney nombró al conservador Richard Martel, quien tenía esa curul, como senador.
¿Por qué esta votación es tan decisiva para el gobierno?
Porque dos de las tres curules, North Vancouver-Capilano y Beaches-East York, ya eran liberales. Si el partido de Carney pierde cualquiera de esas dos, el gobierno cae de nuevo a 171 escaños y queda en minoría, dependiendo del apoyo de otro partido para aprobar cualquier ley, incluido el presupuesto. Ganar las tres, en cambio, ampliaría el margen a 175.
¿Qué tiene de particular la contienda en Chicoutimi-Le Fjord?
Es la única de las tres curules que no era liberal, así que ahí el partido de Carney juega a ganar terreno, no solo a defender lo que ya tenía. Analistas consultados por The Hill Times señalan que un triunfo liberal en esa zona de Quebec se leería como una señal de que a los quebequenses les está gustando cómo Carney maneja la guerra comercial con Estados Unidos, mientras que una derrota reforzaría la narrativa de que la crisis arancelaria le está pasando factura al gobierno.
¿Qué tan seguido pasa esto?
No mucho: perder una mayoría por goteo de renuncias, apenas cuatro meses después de haberla ganado por primera vez en la historia del país entre dos elecciones generales, es exactamente el tipo de inestabilidad política que cualquier persona que esté pensando en establecerse, comprar casa o invertir a largo plazo en Canadá suele mirar de reojo antes de tomar una decisión.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

