Las cuatro preguntas que Alberta aprobó apuntan al latino sin residencia permanente

Elections Alberta publicó el 29 de octubre los resultados oficiales del referendo del 19 de octubre, y los números finales no coinciden con los que circularon la noche de la votación. Las cinco preguntas no constitucionales pasaron. Las cuatro constitucionales fueron rechazadas, incluidas tres que, en el conteo parcial, aparecían aprobadas por poco.
Qué dice el documento final
El cambio no es cosmético y vale explicarlo antes de entrar en los números.
El conteo que se difundió en los días siguientes a la votación estaba incompleto, porque faltaban mesas por sumar. Sobre esa base parcial parecía que ocho de las nueve preguntas de sí o no habían pasado, y el documento oficial corrige esa foto. Las cuatro preguntas de reforma constitucional fueron rechazadas por márgenes de entre cinco y quince puntos. Que Alberta escogiera a los jueces del Tribunal del Rey y del Tribunal de Apelaciones quedó en 45,36% de sí, y abolir el Senado en 47,28%. Salirse de programas federales llevándose el dinero obtuvo 42,44%, y que la ley provincial prevalezca sobre la federal, 44,17%.
La participación oficial fue del 70,4% sobre 3.148.205 electores habilitados, y las preguntas 5 y 10 fueron las de mayor concurrencia. Hay un dato del comunicado que se presta a confusión: la cifra de 22.120.141 votos no es el número de votantes sino la suma de las diez papeletas. Por pregunta se contaron alrededor de 2,2 millones de votos.
Las cuatro que apuntan a quien no es residente permanente
De las cinco preguntas que pasaron, cuatro tocan de frente a quien vive en Alberta con permiso de trabajo o de estudio.
La primera, con 54,86%, pide que la provincia asuma mayor control de la inmigración, y su propio texto precisa el rumbo: niveles más bajos y sostenibles, con énfasis en migración económica. La segunda, con 52,46%, pide limitar los programas financiados por la provincia a ciudadanos, residentes permanentes y personas con un estatus aprobado por Alberta, y los programas que nombra son salud, educación y servicios sociales. La tercera, con 53,12%, pide exigirles a los residentes no permanentes doce meses de residencia en la provincia antes de acceder a apoyos sociales. La cuarta, con 51,78%, pide cobrarles a esos mismos residentes no permanentes una tarifa o prima por el uso de salud y educación.
Esa última pasó más apretada que ninguna. La diferencia entre el sí y el no fue de 73.318 votos sobre 2,2 millones contados, tres puntos y medio. La medida que más directamente le cobraría a un trabajador temporal por el médico y por el colegio de sus hijos fue, entonces, la que se aprobó por el margen más estrecho de la jornada. La quinta pregunta aprobada, con 58,06%, pide prueba de ciudadanía para votar y fue la de mayor respaldo entre las nueve preguntas de sí o no.
Un resultado todavía no es una regla
Lo que establecimos el 20 y el 26 de octubre sigue en pie, y es lo primero que hay que tener claro antes de asustarse de más.
Por la orden del consejo ejecutivo que convocó la consulta, los resultados de las preguntas 1 a 5 y de la 10 no son vinculantes. El gobierno de Danielle Smith sale con un mandato político, no con una obligación legal, y cualquier cambio concreto tendría que pasar por una ley provincial, por una negociación con Ottawa en el caso de la inmigración, o por una decisión administrativa.
Esa distinción se traduce en velocidades distintas según la pregunta. Para asumir el control de la inmigración, Alberta necesita renegociar su acuerdo con el gobierno federal, porque la selección de inmigrantes económicos se reparte por convenio y los cupos los fija Ottawa. Para limitar programas provinciales o cobrar tarifas de salud y educación el camino es más corto, y algunas de esas decisiones se toman por reglamento o por ajuste de tarifa.
Bronwyn Bragg, de la Universidad de Lethbridge, lo advirtió cuando cubrimos el discurso de Smith el 26 de octubre. Los cambios de servicio y de tarifa son los que pueden moverse más rápido, porque no requieren referendo y, en algunos casos, tampoco una ley nueva. El gobierno apunta a la sesión legislativa de primavera para lo que sí requiera legislación.
Qué seguir si vive en Alberta o piensa mudarse
El resultado de la pregunta 10 ordena todo lo demás. El 74,95% votó por permanecer en Canadá y el 25,05% por iniciar el proceso legal de separación, por lo que la hipótesis de una Alberta fuera del país quedó descartada en las urnas por tres cuartas partes del electorado que participó.
Lo que sigue vivo es el paquete de servicios, y ahí la señal a seguir no es el discurso sino los requisitos de residencia de cada programa provincial y las tarifas que publique el gobierno. Un cambio de ese tipo no llega con conferencia de prensa: aparece en la página del programa, en la carta de renovación o en la factura. Si usted está en Alberta con permiso de trabajo o de estudio, el movimiento útil para los próximos meses es llevar constancia de cuánto tiempo lleva viviendo en la provincia. Los doce meses de residencia de la tercera pregunta son precisamente el tipo de requisito que puede exigirse mediante un trámite administrativo.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




