Las clases gratuitas de inglés avanzado se están apagando, y lo que queda depende de dónde viva uno

Desde el 1 de abril, IRCC dejó de financiar los niveles CLB 5, 6 y 7 en varios de los centros que dictan LINC y CLIC. Es la llamada Etapa Dos, justo el tramo que separa a alguien que se defiende en inglés de alguien que puede sostener una entrevista de trabajo. En paralelo, las juntas escolares que dictan buena parte de esas clases para adultos, entre ellas las católicas, vienen recortando su propia oferta.
¿Qué es la Etapa Dos y por qué pesa tanto?
LINC, en inglés, y CLIC, en francés, son los programas federales gratuitos de idioma para recién llegados. La Etapa Uno cubre los niveles CLB 1 a 4, es decir lo básico para moverse en el día a día. La Etapa Dos va de CLB 5 a 8: redactar un correo de trabajo, entender un contrato de arriendo, discutir un turno con un supervisor, presentarse a una entrevista sin que el idioma decida por uno.
Es el tramo más caro de dictar y el más difícil de reemplazar por cuenta propia. Un curso equivalente en un instituto privado cuesta lo que muchas familias destinan a la compra del mes.
¿Dónde ya se cayó?
En Winnipeg, RRC Polytech informó que desde el 1 de abril IRCC dejó de financiar CLB 5, 6 y 7, y que el centro no puede sostener ese tramo por su cuenta porque depende del financiamiento federal para dictar la formación en nombre del gobierno. La institución dijo que seguiría abogando ante los dos niveles de gobierno para recuperar el apoyo.
El recorte no empezó este año. En Vancouver, el centro comunitario Collingwood Neighbourhood House ya había perdido todo su financiamiento de IRCC en 2025, cerró LINC 5, 6 y 7 junto con sus círculos de conversación, y sostuvo un tiempo más solo los niveles básicos a través de otra organización.
En Calgary el golpe se midió en listas de espera. Immigrant Services Calgary tenía 6,199 personas esperando cupo al 2 de abril. El Immigrant Education Society acumulaba unas 2,500 y el Centre for Newcomers unas 900. “Es una noticia bastante impactante”, dijo Charlie Wang, director ejecutivo interino de ese centro, cuando se conocieron los recortes.
¿Y las juntas católicas?
En Ontario, buena parte de estas clases para adultos las dictan las juntas escolares, y las católicas están entre los proveedores más grandes. La junta católica de Toronto aprobó en julio un presupuesto con un déficit de 39,5 millones de dólares, con recortes de personal central y con la eliminación de la programación de idiomas internacionales entre semana.
Ese programa de idiomas internacionales no es LINC, y conviene decirlo con claridad para no mezclar dos cosas distintas. Pero sale del mismo departamento de educación continua que sostiene las clases de inglés para adultos, y muestra por dónde están pasando las tijeras. Hoy esa junta ofrece LINC en los niveles CLB 1 a 4 y cursos de ESL de CLB 1 a 8, repartidos en tres zonas de la ciudad.
En Ottawa el panorama es distinto. La junta católica de esa ciudad todavía dicta LINC de CLB 1 a 7 entre semana y cobra entre 30 y 40 dólares al año de materiales en los cursos de ESL, mientras LINC sigue siendo gratuito. En su propio sitio advierte que el horario y las ubicaciones propuestas están sujetos a cambios según el financiamiento y otras directrices del gobierno. Es decir: hoy están, mañana se verá.
¿Por qué está pasando esto?
El presupuesto de estos programas se mueve con las metas de inmigración, y esas metas vienen bajando: de 500,000 residentes permanentes anuales se pasó a 395,000 en 2025, a 380,000 este año y a 365,000 proyectados para 2027. Menos llegadas nuevas se traduce en menos dinero de asentamiento.
El problema es que la demanda no baja al mismo ritmo. La gente que ya está aquí sigue necesitando subir de nivel, y esa fila, como muestran las cifras de Calgary, se hizo más larga justo cuando se cerraron los cupos.
Qué le queda a quien necesita subir de nivel
Lo primero es no dar por hecho que ya no hay nada, porque la oferta cambia por ciudad y por junta escolar: lo que se cerró en Winnipeg sigue abierto en Ottawa. Vale la pena llamar directamente al departamento de educación continua de la junta escolar del vecindario y preguntar por ESL, que en varias juntas todavía llega hasta CLB 8 y cuesta unos pocos dólares al año en materiales.
Para LINC hace falta una evaluación previa de nivel, que en Toronto realiza el YMCA, y el programa está reservado a residentes permanentes y a personas con estatus de refugiado. ESL, en cambio, admite más perfiles, incluidos algunos residentes temporales. Preguntar por las dos vías, y no solo por una, puede ser la diferencia entre entrar a un salón este otoño o quedarse en una lista.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

