Las ciudades le piden inversión a Ottawa y avisan: «no podemos ponerle esa presión a nuestros residentes»

Mientras Toronto recibía a inversionistas de todo el mundo, los municipios canadienses sacaban su propia cuenta. El 11% de la infraestructura básica del país está en mal o muy mal estado. Repararla cuesta alrededor de 240.000 millones de dólares.
¿De dónde sale esa cifra?
De la Federación de Municipios de Canadá (FCM), que agrupa a los gobiernos locales del país. Su presidente, Tim Tierney, que además es concejal de Ottawa, lo resumió así: «solo queremos asegurarnos de que la casa no se nos caiga encima».
El reclamo salió en paralelo a la primera Canada Investment Summit, celebrada el 14 y 15 de septiembre en Toronto, con la meta declarada de atraer un billón de dólares en inversión en cinco años. Montreal y Calgary aparecen en el diagnóstico como ejemplos de infraestructura que ya falló.
¿Por qué esto termina en el impuesto predial?
Porque un municipio no tiene las herramientas de recaudación que tienen Ottawa y las provincias. Cuando falta plata para un acueducto o un puente, las opciones son dos: aplazar el mantenimiento o subir el impuesto predial. Tierney fue explícito en que no pueden pedirle a cada propietario cientos o miles de dólares más, y de ahí la frase: «simplemente no podemos ponerle esa presión a nuestros residentes».
Matthew Holmes, de la Canadian Chamber of Commerce, puso el otro lado del argumento: casi tres cuartas partes del producto interno bruto canadiense está ligado a los centros urbanos, de modo que la infraestructura de las ciudades se discute como un asunto de competitividad y no solo de baches.
El inquilino también paga, aunque no reciba la factura
El impuesto predial lo paga el dueño del inmueble. Pero en Ontario, un aumento extraordinario de ese impuesto es una de las causas por las que un arrendador puede solicitar al Landlord and Tenant Board un aumento de renta por encima de la guía anual. No es automático y hay que sustentarlo ante el tribunal. Aun así, ese es el camino por el que una decisión municipal puede terminar metida en un contrato de arriendo.
Un pulso que se juega lejos de las cámaras
La cumbre de Toronto se hizo con los titulares con sus anuncios por miles de millones. La pelea de los municipios es menos vistosa y bastante más cercana: agua, transporte, puentes, el pavimento de la cuadra. De cómo se resuelva depende, en buena medida, cuánto sube la cuenta que llega a la casa.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




