La tormenta que inundó Toronto dejó 1.500 llamados de emergencia. Este es el pedazo que casi nadie sabe reclamar. 

La tormenta del miércoles por la tarde dejó 133 milímetros de lluvia en Vaughan, 118 en North York y 106 en Scarborough, con la Don Valley Parkway convertida en río y 65.000 hogares sin electricidad. El agua ya bajó. Lo que empieza ahora es el trámite, y ahí es donde mucha gente pierde dinero por no saber qué le corresponde.

¿Qué tan grande fue?

Toronto Fire atendió cerca de 1.500 llamados, el segundo volumen más alto desde la tormenta de hielo de 2013, y hubo momentos con más de 400 llamadas al 911 activas al mismo tiempo. Hubo rescates en el agua, andamios caídos y derrumbes parciales. Pese a todo, no se reportaron muertes ni heridos graves.

El gerente municipal, Paul Johnson, la describió como una tormenta de cien años por la cantidad de lluvia concentrada en pocas horas. La alcaldesa Olivia Chow dijo que los equipos estaban listos desde el momento en que llegó, y el jefe de bomberos, Jim Jessop, resumió que el sistema funcionó.

¿Por qué se formó así?

El meteorólogo Bill Coulter explicó que una masa de aire tropical, cargada de calor y humedad, chocó con un frente frío que bajaba desde el norte: “El frente frío empujó el aire cálido y húmedo rápidamente hacia capas más frías de la atmósfera, donde se condensó de golpe”. La tormenta entró por el norte, sin rozar la escarpa del Niágara, que suele debilitar a las que llegan desde el oeste.

David Phillips, climatólogo retirado de Environment Canada, puso el dato que más incomoda: “Estamos viendo que las tormentas de cien años no tardan cien años en llegar. Estamos viendo como una docena en cien años”. Toronto ya había vivido eventos similares en 2013 y en 2024, este último con daños calculados en unos mil millones de dólares.

Se inundó el sótano: ¿qué hago primero?

La Oficina de Seguros de Canadá recomienda llamar a la aseguradora de inmediato para abrir el reclamo, fotografiar y filmar todo antes de mover nada, y conservar los objetos dañados salvo que representen un riesgo sanitario. Botar los muebles arruinados antes de que los vea el ajustador es el error más común y el más caro.

Hay una advertencia que conviene leer dos veces: la cobertura por reflujo de alcantarillado y la de inundación superficial no vienen incluidas en la póliza básica de hogar, son adicionales que se contratan aparte. Mucha gente descubre justo en estos días que no las tenía. Quien alquila debe revisar además qué cubre su seguro de contenido, porque por lo general la estructura del edificio la asegura el propietario y las pertenencias del inquilino no entran ahí.

La ayuda de la ciudad que casi nadie pide

Toronto tiene un subsidio para proteger sótanos contra inundaciones y desde el 1 de mayo de este año casi lo duplicó: el tope por propiedad pasó de 3.400 a 6.650 dólares. Cubre hasta 500 dólares por una evaluación de plomería, hasta 1.600 por cada válvula antirreflujo con un máximo de dos, hasta 2.250 por una bomba de sumidero, 300 adicionales por su batería de respaldo y hasta 400 por desconectar el drenaje de cimentación.

Lo pide el propietario registrado de casas de hasta cuatro unidades, no el inquilino, la propiedad debe tener las bajantes desconectadas, la válvula antirreflujo exige permiso de construcción y el trabajo lo tiene que hacer un contratista con licencia. Hay dos años de plazo desde la instalación para presentar la solicitud con las facturas pagadas, y el programa reconoce de forma retroactiva trabajos hechos después del 12 de noviembre de 2025. “Este es el programa de subsidio contra inundación de sótanos más grande que la ciudad ha ofrecido”, dijo la alcaldesa al anunciar la ampliación.

Lo que conviene hacer esta semana

Si hubo agua en la casa, el orden es: fotos, llamada a la aseguradora, guardar facturas de cualquier reparación de emergencia y no firmar con el primer contratista que toque la puerta ofreciendo arreglar todo hoy mismo. Y si no hubo agua esta vez, es el mejor momento para pedir la evaluación de plomería subsidiada, porque la próxima tormenta de cien años, según el propio climatólogo, no va a tardar cien años.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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